Publicada: miércoles, 26 de agosto de 2020 19:35
Actualizada: viernes, 11 de septiembre de 2020 12:28

Yemen es uno de los países árabes que más apoya la causa palestina y se opone firmemente a la ocupación de Israel.

En este país también hay grupos que se inclinan por Israel. Estos, en realidad, son mercenarios de Arabia Saudí y las bandas extremistas takfiríes, que dieron su aquiescencia al acuerdo de normalización de lazos entre el régimen de Tel Aviv y Abu Dabi.

Amigos secretos

Parece ser que los medios israelíes están muy interesados ​​en lo que está sucediendo en el sur de Yemen. El diario local Israel Hayom indicó en un informe que “se formó un nuevo Estado en Asia Occidental, que será el nuevo amigo secreto de Israel”.

El rotativo hablaba del surgimiento de un nuevo Estado, cuya capital es la sureña ciudad yemení de Adén. Según el periódico, muchos israelíes respondieron positivamente a esta afabilidad y enviaron sus salutaciones al “nuevo Estado independiente en Yemen”, que se llama Consejo de Transición del Sur (CTS) —respaldado por los Emiratos Árabes Unidos (EAU)— y que controla áreas en el sur de Yemen, especialmente la isla de Socotra.

 

El medio reveló que el régimen de Tel Aviv está celebrando reuniones secretas con el gobierno del sur de Yemen, encabezado por Aidarus al-Zubeidi.

Esta información fue confirmada por el sitio web Intelligence Online en su informe publicado el pasado 22 de julio acerca de que el CTS de Yemen ha expresado su voluntad de establecer relaciones con Israel para lograr objetivos económicos y de seguridad.

Importancia de Yemen para Israel

Los investigadores dicen que la entidad sionista ha logrado establecerse en el Cuerno de África mediante la construcción de una base militar en Eritrea, hecho que quiere repetir en la isla yemení de Socotra, con el apoyo de los EAU.

La página web en francés JForum reveló en un informe que el régimen israelí planea construir una serie de bases de recolección de inteligencia en la isla de Socotra, situada en el océano Índico, que tiene casi 3650 kilómetros cuadrados.

De acuerdo con el reporte, una delegación de oficiales de inteligencia israelíes y emiratíes llegó a la isla de Socotra muy recientemente y examinó varios lugares para establecer las bases previstas.

Hasta ahora se han seleccionado dos sitios en el este y el oeste de Socotra para estas bases de espionaje, cuyos trabajos serán la recopilación de información electrónica del sur de Yemen, el Golfo Pérsico, el golfo de Adén, el estrecho de Bab el-Mandeb y el Cuerno de África.

Ahora parece que los EAU están allanando el terreno en Socotra para que el régimen de Tel Aviv pueda erigir un emplazamiento castrense en dicha isla y, a cambio, Israel pidió a Abu Dabi que permita al CTS controlar las zonas sureñas de Yemen.

Con esta medida, el CTS quiere insinuar a Israel que está dispuesto a reconocer a la entidad sionista, siempre y cuando coadyuve a los rebeldes a establecer su supuesto Estado en el sur de Yemen.

La realidad de los hechos en el sur de Yemen

Cuando EE.UU. anunció el acuerdo de normalización de lazos entre EAU y el régimen de Tel Aviv, activistas, partidos políticos y organizaciones del sur de Yemen expresaron su oposición a este paso.

Los emiratíes —que forman parte de la llamada coalición de Arabia Saudí en su guerra contra Yemen— controlan las zonas sitas en el sur de Yemen, en especial la provincia de Adén, donde mantienen disputas y enfrentamientos con los mercenarios de Arabia Saudí en la isla de Socotra.

Los opositores denuncian que, con la normalización de nexos, Abu Dabi pretende allanar el camino para que Israel se establezca en el sur de Yemen, hecho que podría poner en peligro la seguridad y la estabilidad del país y de toda la región Asia Occidental, en su conjunto.

 

Sin embargo, hay un mercenario llamado Hani bin Breik, un jeque wahabí y vicepresidente de las llamadas fuerzas del CTS, que felicitó a los EAU por la normalización de sus relaciones con el régimen sionista, además de manifestar su disposición a viajar a los territorios ocupados.

Los EAU y sus mercenarios en el sur de Yemen sabían a ciencia cierta que el pueblo yemení se opondría al acercamiento con Israel, por lo tanto, alentaron a sus lacayos a izar la bandera israelí en las ciudades sureñas de Yemen.

Un hombre izó la bandera israelí sobre uno de los coches de la ciudad de Crater, en la provincia de Adén. El fin de tal iniciativa era presentar a los yemeníes del sur de Yemen como partidarios de la normalización de lazos con el régimen de Tel Aviv.

Protestan en Adén contra la normalización

Este acto traicionero de la ciudad de Crater estaba destinado, de hecho, a desafiar las multitudinarias protestas celebradas en Adén, protestas en las que los honorables yemeníes condenaron la normalización de lazos con Israel y enfatizaron que la tierra de Yemen no se convertirá en un campo para los “lobos sionistas”.

Los manifestantes izaron la bandera de Palestina y corearon consignas para expresar su solidaridad con la causa palestina.

Asimismo, incidieron en el hecho de que Yemen ha sido siempre la principal base de apoyo a los problemas árabes, así como la primera nación en apoyar la causa palestina. Esta postura permanecerá inmutable a pesar de la lamentable situación por la que atraviesa Yemen en estos momentos, afirmaron los manifestantes.

Los indignados señalaron que el pueblo yemení se opone a la normalización de lazos con Israel y tilda de traición la decisión emiratí al respecto.

De igual modo, hicieron hincapié en que la información revelada por algunos periódicos israelíes acerca de tener un amigo secreto en el sur de Yemen y la bendición del CTS al acercamiento con Israel no representan a la población meridional yemení.

Los EAU cometieron un gran error al pedirle a Bin Brick que aprobara la normalización de las relaciones con Israel, ya que tal medida pondrá en peligro a las tropas emiratíes en Yemen, dado que, para los yemeníes de todas las etnias, ya sean suníes o chiíes, ricos y pobres, la ciudad de Al-Quds (Jerusalén) y la causa palestina se consideran una línea roja y, en este sentido, los usurpadores de los santuarios islámicos siempre serán tenidos por enemigos.

Por Mohsen Khalif Zade