La propia agencia de Inteligencia alemana reveló el viernes la noticia a los medios de comunicación germanos, diciendo que volverá a suministrar información a la NSA, sin ofrecer las razones detrás de esta decisión.
Algunos medios creen que esta nueva cooperación podría estar relacionada con el aumento de seguridad en algunas ciudades de Europa tras los atentados de París, capital de Francia, perpetrados el 13 de noviembre de 2015 y reivindicados por el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).
Berlín rompió el año pasado toda colaboración con Washington como consecuencia de las prácticas de espionaje realizadas por los servicios secretos estadounidenses, entre ellas contra la canciller alemana, Angela Merkel.
En mayo de 2015, las fuentes del BND informaron que esta agencia ya no envía informaciones recogidas por la estación de vigilancia de Bad Aibling, situada en el estado federado de Baviera —sur de Alemania— a la NSA por sus prácticas de espionaje.
Antes de esta decisión, acusaron al BND de haber ayudado a la NSA a espiar a funcionarios y empresas europeas, de hecho, se creó divisiones en el Gobierno de Berlín y aumentó la tensión en las relaciones bilaterales de Alemania con Estados Unidos.
De cualquier manera, el Servicio Federal de Inteligencia del país germano ofrece de nuevo a la NSA los datos recolectados por Bad Aibling, que se considera un centro de vigilancia para los países sumidos en crisis como Afganistán, Siria, Irak y Libia, según los diarios alemanes.
Tal y como asegura Deutsche Welle, ahora EE.UU. tiene acceso completo a los datos interceptados por Bad Ainling en busca de indicios de terrorismo y tráfico ilícito de armas, concretamente en Oriente Medio y norte de África, sin incluir los políticos y las empresas en los países europeos.
Cabe recordar que tras la alerta terrorista declarada en la ciudad sureña de Múnich en Año Nuevo, el ministro del Interior alemán, Thomas de Maiziere, pidió que se estableciera una cooperación más cercana con los servicios de seguridad extranjeros.
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