• El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz.
Publicada: jueves, 23 de julio de 2026 3:52

Estados Unidos anunció que lleva a cabo un plan para presionar al presidente de Nicaragua y poner fin al Gobierno en este país latinoamericano.

El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, compareció el miércoles ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes y defendió las medidas tomadas por parte de Washington en contra de los países de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Entre otros temas, en la audiencia se trató la política exterior de Estados Unidos para el Hemisferio Occidental y su enfoque hacia los Gobiernos de Cuba y Nicaragua, así como la transición en Venezuela.

Señaló que, tras el secuestro del presidente de Venezuela Nicolás Maduro en una operación de agresión estadounidense en enero, La Habana y Managua han enfrentado crisis energética debido a la interrupción del envío de petróleo a estos países.

“Bueno, lo que ya no reciben es energía y petróleo gratis de Rusia. Y al igual que Cuba, ya no reciben los 100.000, cientos de miles de barriles de petróleo gratis de Venezuela. Esa es la historia de los apagones en Cuba y creo que también será la historia de Nicaragua. Ya no tienen a su benefactor Maduro, que ahora está en la cárcel”, indicó Waltz.

Respecto a las medidas que EE.UU. puede adoptar para presionar al gobierno de Daniel Ortega, recalcó que las acciones serán implementadas por el Departamento del Tesoro, el Departamento de Comercio, el Departamento de Estado y la misión estadounidense ante la ONU para enfrentar a otro gobierno comunista en el hemisferio occidental.

Según los observadores, las medidas contra Venezuela, Nicaragua y Cuba forman parte de los objetivos de Washington para recuperar su “patio trasero”, en referencia a América Latina.

Tras el secuestro de Maduro y el saqueo de las riquezas petroleras de Venezuela, la Administración del presidente estadounidense Donald Trump ha intensificado sus presiones contra Cuba, al acumular más de 240 sanciones contra la isla desde enero y reforzar el embargo con nuevas medidas financieras, energéticas y comerciales.

Además, el inquilino de la Casa Blanca amagó con “tomar el control de Cuba” una vez que concluyan la guerra contra Irán.

Cuba considera las medidas como un intento deliberado de provocar hambre, colapso económico y desesperación social. La Habana ha acusado a Washington de aplicar una política genocida contra la isla.

Por su parte, Estados Unidos mantiene sanciones contra el Gobierno nicaragüense, incluidas restricciones de visado a más de dos mil 350 funcionarios y sus familiares.

Nicaragua en reiteradas ocasiones ha denunciado las medidas coercitivas unilaterales impuestas por países como Estados Unidos, las que afectan a los pueblos de forma directa; esto durante un debate abierto de alto nivel en la ONU.

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