El pastor evangélico estadounidense Andrew Brunson está detenido en Turquía por cargos de terrorismo y espionaje y debe permanecer en la cárcel en espera de juicio.
El Congreso de Estados Unidos y el presidente estadounidense, Donald Trump, están indignados por la detención continuada de Andrew Brunson, y la decisión de la corte de Esmirna agregará tensión a las ya conflictivas relaciones entre Washington y Ankara.
Brunson, que dirigía una pequeña iglesia protestante en la ciudad occidental de Esmirna, ha estado detenido desde octubre de 2016.
Fiscales turcos acusan a Brunson de tener vínculos con un grupo dirigido por el predicador musulmán radicado en Estados Unidos, Fethulá Gülen—quien según Ankara estaba detrás del golpe de Estado fallido en 2016—y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, por sus siglas en kurdo).
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