• Cecilia Malmström, comisaria de Comercio de la Comisión Europea.
Publicada: viernes, 4 de septiembre de 2015 7:13

La Comisión Europea (CE) trata de engañar a quienes intentan entender el funcionamiento del tratado de servicios TISA, denuncia la eurodiputada española de Izquierda Unida (IU) Marina Albiol.

“Me da la sensación de que nos están engañando”, ha declarado Albiol al diario electrónico Público tras recibir una serie de respuestas de la CE. “Si todos los documentos tienen esa cláusula será porque tiene una función. Si han pedido que se retire pero aún permanece ahí, ¿quién la está manteniendo?”.

Me da la sensación de que nos están engañando. Si todos los documentos tienen esa cláusula será porque tiene una función. Si han pedido que se retire pero aún permanece ahí, ¿quién la está manteniendo?, pregunta la eurodiputada española Marina Albiol.

Albiol se refiere a una cláusula que prohíbe la publicación de todos los textos relativos al Acuerdo sobre Comercio de Servicios (TISA, en sus iniciales inglesas) durante cinco años.

El secretismo con el que una cincuentena de países negocian el tratado causa alarma en círculos críticos de Europa e Iberoamérica por la posible nocividad de sus efectos, al igual que sucede con el Acuerdo Trasatlántico para el Comercio y la Inversión (en inglés, TTIP), negociado entre Bruselas y Washington.

Bruselas afirma en sus respuestas a Albiol, de modo contradictorio, que esa cláusula de secretismo es un mero “texto formal”, que “no es aplicable a la Unión Europea” (UE) —sin aclarar por qué— y que la propia UE ha solicitado “reiteradamente” que se elimine, pero que se ha mantenido por insistencia de EE.UU.

“Nos quedamos más preocupadas que antes de tener las respuestas”, comenta Albiol, refiriéndose en particular a la pregunta sobre el objetivo del tratado: “Reducir las medidas discriminatorias y determinados tipos de restricciones cuantitativas que pesan sobre los proveedores de servicios e inversores extranjeros”, responde la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström.

El objetivo del TISA es beneficiar a los inversores extranjeros. Quieren que no haya normas que les estorben, que no haya restricciones, pero estas son las garantías que tenemos en nuestros Estados, dice Albiol

La eurodiputada de IU entiende que esas palabras “dejan claro que el objetivo del TISA es beneficiar a los inversores extranjeros. Quieren que no haya normas que les estorben, que no haya restricciones, pero estas son las garantías que tenemos en nuestros Estados”.

Marina Albiol, eurodiputada española de La Izquierda Plural.

 

La comisaria Malmström mantiene en su respuesta que el TISA establecerá “determinados principios reguladores generales”, con los cuales las naciones europeas “seguirán teniendo capacidad de mantener e introducir normas”, pero que estas no podrán ser “discriminatorias” para las empresas.

Marina Albiol critica, por otra parte, la propia legitimidad de las negociaciones, dado que no las lleva a cabo ningún organismo electo, sino que las dirija la Comisión Europea. “Ni siquiera negocian ellos, sino una comisión que no ha elegido en el parlamento”, observa.

Teme además la eurodiputada que la CE adopte, si accede a cierta “transparencia” sobre el TISA, que adopte las mismas medidas extremas de seguridad que con el TTIP. Los europarlamentarios deberían entonces pedir cita para acceder a una parte de los documentos en una sala de lectura segura, durante dos horas y sin utensilios electrónicos ni bolígrafos.

El TISA es negociado en secreto por Estados Unidos, el régimen israelí, la UE y 21 países. El acuerdo promueve la liberalización a escala mundial del comercio de servicios como la banca o el transporte.

Han emergido críticas sobre el secreto de este acuerdo tras la información clasificada sacada a la luz por la página web Wikileaks en junio de 2014 sobre un borrador del mes de abril del mismo año.

Los Estados implicados son EE.UU., la UE, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, Perú, Paraguay, Australia, Canadá, Chile, Taipei, Hong Kong, Islandia, Japón, Liechtenstein, Nueva Zelanda, Noruega, Corea del Sur, Suiza, Uruguay, Turquía, Paquistán, además de Tel Aviv.

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