Antes de iniciar la guerra contra Irán el 28 de febrero, Estados Unidos contaba con unos 2330 misiles interceptores Patriot, pero más de 150 días después, esa cifra se sitúa entre 759 y 827, según el informe emitido el lunes por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).
Según la nota, se estima que Washington tenía 452 interceptores THAAD antes del inicio de la guerra contra Irán, pero actualmente dicha cifra se ha reducido a entre 234 y 278.
El CSIS señaló que las cifras provienen de los documentos presupuestarios del Departamento de la Guerra de EE.UU. para 2027 y de información pública.
"U.S. forces fired many air defense munitions during the first phase of Operation Epic Fury. Resumption of combat operations has further reduced inventories, though Iranian launches have so far been lower than before the ceasefire," write Mark Cancian and Chris Park.
— CSIS (@CSIS) July 29, 2026
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También, el centro estadounidense advirtió que la reanudación de la guerra contra Irán “pondría a prueba los reducidos inventarios de interceptores” y la disminución de las reservas “podría obligar a Estados Unidos y a sus socios de la coalición a asumir mayores riesgos con las interceptaciones”.
La semana pasada, el portal especializado The War Zone (TWZ) divulgó que el Ejército de EE.UU. adquiere misiles Patriot PAC-2, ya obsoletos, para compensar las mermas en sus reservas de defensa aérea, a raíz de la resistencia iraní.
La decisión se produce mientras aumentan las preocupaciones en Washington sobre la disponibilidad de sus reservas de misiles interceptores y otros sistemas militares estratégicos. Según el medio especializado, estas inquietudes se han intensificado tras las operaciones militares relacionadas con Irán y otros escenarios de confrontación.
Según informes, la industria militar estadounidense tiene capacidad para fabricar entre 60 y 65 misiles Patriot PAC-3 al mes, lo que equivale a una producción anual de aproximadamente 800 unidades.
El 17 de junio, Teherán y Washington firmaron un Memorando de Entendimiento, mediado por Pakistán, para poner fin a las hostilidades estadounidenses y preparar una nueva ronda de negociaciones. Sin embargo, el 8 de julio, el presidente de EE.UU. anunció de forma unilateral la terminación del acuerdo marco de alto el fuego con Irán.
Tras esa decisión, Washington llevó a cabo nuevas agresiones contra Irán y reimpuso el cerco marítimo contra los puertos iraníes en el Golfo Pérsico.
Ante esta situación, el 12 de julio, Irán anunció que el estrecho de Ormuz permanecía cerrado a todo tránsito debido a los recientes movimientos “ilegales” de las fuerzas estadounidenses.
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