El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Dan Caine, advirtió en privado al presidente estadounidense, Donald Trump, y al secretario de Guerra, Pete Hegseth, de que la escasez de interceptores de defensa aérea podía afectar la capacidad de Washington para proteger a sus fuerzas y a sus aliados desplegados en Asia Occidental, reveló el portal estadounidense Axios.
Según el informe, esa evaluación influyó en la decisión anunciada el viernes por Trump de suspender la ofensiva militar contra Irán. El medio indicó que el comandante del Comando Central de Estados Unidos (Cencom), almirante Brad Cooper, junto con otros asesores militares y civiles, respaldó esa recomendación al considerar las limitaciones operativas que enfrentaba la campaña militar.
Axios señaló que la advertencia de los altos mandos reflejó la preocupación del Pentágono por el impacto que la escasez de sistemas de defensa podía tener sobre la protección de las tropas estadounidenses desplegadas en la región y sobre la continuidad de las operaciones.
El reporte añadió que Irán y Omán mantienen conversaciones para alcanzar un nuevo entendimiento sobre la reapertura del estrecho de Ormuz mediante un mecanismo que garantice el tránsito de los buques sin nuevos ataques. Sin embargo, indicó que todavía no está claro si la Administración Trump aceptará las condiciones de un eventual acuerdo.
Las revelaciones de Axios coincidieron con un creciente debate político en Estados Unidos sobre el costo de la guerra. El congresista republicano Thomas Massie afirmó que el conflicto dejó al país “gravemente debilitado” y acusó a la Administración Trump de haber deteriorado la capacidad defensiva estadounidense como consecuencia de la campaña militar.
En la misma línea, el senador demócrata Bernie Sanders reiteró que la guerra contra Irán “nunca debió comenzar” e instó a Washington a poner fin al conflicto mediante la negociación, al sostener que la ofensiva contravino la Constitución estadounidense y el derecho internacional.
El creciente cuestionamiento político encontró además respaldo en la opinión pública. Una encuesta elaborada por CBS News y YouGov mostró que el 70 % de los estadounidenses considera que la guerra resultó más difícil de lo previsto por Trump y que la mayoría de los ciudadanos prefiere poner fin al conflicto antes que prolongar las operaciones militares.
El sondeo reflejó un rechazo aún mayor entre los jóvenes. Según los resultados, el 83 % de los estadounidenses de entre 18 y 29 años respaldó el fin de la guerra, frente a una minoría que apoyó su continuidad.
Las revelaciones sobre las limitaciones militares de Estados Unidos, sumadas a las críticas surgidas tanto en el ámbito político como entre la opinión pública, incrementaron la presión sobre la Casa Blanca en un momento en que persisten las dudas sobre la viabilidad de mantener una nueva escalada militar contra Irán.
La Administración de Trump intensificó recientemente sus ataques contra Irán, dirigidos incluso contra infraestructuras civiles como puentes y plantas desalinizadoras, en una flagrante violación del memorando de entendimiento de Islamabad, cuyo objetivo era poner fin definitivo a la guerra de agresión estadounidense-israelí iniciada a finales de febrero.
En respuesta a las agresiones estadounidenses, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica y el Ejército de Irán han lanzado ataques de represalia contra instalaciones militares estadounidenses en la región, asegurando que continuarán las operaciones hasta que se restablezca la calma en todo el país persa.
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