• El Capitolio estadounidense, que integra al Senado y a la Cámara de Representantes, donde se legislan las leyes nacionales, Washington DC.
Publicada: jueves, 1 de marzo de 2018 3:21
Actualizada: jueves, 1 de marzo de 2018 18:47

El Senado de Estados Unidos aprobó el miércoles un proyecto de ley, criticado por China, que promueve los viajes de funcionarios de todos los niveles entre EE.UU. y Taiwán. Para que se legalice la iniciativa, solo hace falta la rúbrica del presidente estadounidense, Donald Trump.

Los senadores estadounidenses dieron su consentimiento por unanimidad a la Ley de Viajes a Taiwán (TTA, por sus siglas en inglés) promoviendo, de este modo, vínculos más cercanos entre ambas naciones, según informa este jueves la agencia de noticias británica Reuters.

Concretamente, la propuesta incide en la necesidad de que EE.UU. impulse una política de reciprocidad que permita a los funcionarios estadounidenses de todos los niveles viajar a Taiwán y, a la vez, sea permisiva con el ingreso de los empleados públicos taiwaneses del mismo rango que quieran ingresar en el territorio norteamericano.

El texto aboga, asimismo, por que una vez que entre en vigor la normativa, esta pueda alentar a los expertos financieros, económicos y representantes culturales taiwaneses a hacer negocios en Estados Unidos.

Los funcionarios de la Casa Blanca consultados por Reuters no pudieron responder a la pregunta de si Trump tiene o no pensado firmar la referida legislación, pero, como la misma agencia recalca, sería muy inusual que un presidente estadounidense vete una medida que consiguió el visto bueno, por unanimidad, de la Cámara Alta del Congreso estadounidense.

 

Esta ley tiene como principal detractor a las autoridades chinas, que se oponen frontalmente a ella porque sostienen que algunas de sus cláusulas violan el principio de 'Una sola China' que considera a Taiwán una provincia separatista, conforme reportó a principios de febrero la agencia china Xinhua.

China reclama que Taiwán es parte de su territorio a pesar de que, desde 1949, los taiwaneses se gobiernan como una nación con sus propios ministros y políticas nacionales y de exteriores, independientes de Pekín.

No obstante, el gigante asiático no solo ve con recelo esta nueva fuente de provocación por parte de EE.UU., sino que también critica todos los contactos que mantienen a nivel militar Taiwán y EE.UU., pues lo considera una amenaza a su soberanía, y por tanto, ha prometido retomar el control total de la zona para 2020.

krd/anz/fmk/rba

Comentarios