• El subsecretario de Estado. John Sullivan (D) asiste a una reunión en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado en Washington, 6 de febrero de 2018.
Publicada: miércoles, 7 de febrero de 2018 9:00
Actualizada: miércoles, 7 de febrero de 2018 20:26

Senadores republicanos y demócratas en EE.UU. criticaron la costosa estrategia de la Administración del presidente Donald Trump hacia Afganistán, y expresaron dudas de que pueda tener éxito y poner fin a la prolongada guerra contra el grupo insurgente Talibán.

Los miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado expresaron el martes su preocupación a los funcionarios del gobierno de que la estrategia actual, anunciada por Trump en agosto, no pueda obligar a los talibanes a sentarse a la mesa de diálogo con el Gobierno afgano y a poner fin al conflicto.

Trump develó hace seis meses su estrategia para virar el curso de la guerra, sin establecer límites de tiempo para la participación militar estadounidense en Afganistán, diciendo que el plan estaría basado en condiciones del terreno.

Ayer martes, el Gobierno estadounidense anunció que la guerra en Afganistán le cuesta 45.000 millones de dólares al año a los contribuyentes estadounidenses, hecho que provocó muchas protestas entre los senadores.

Decenas de miles de millones de dólares “están siendo derrochados en Afganistán”, dijo en la reunión el senador republicano Rand Paul, un crítico de la guerra afgana, el conflicto más largo de Estados Unidos, que ahora entró en su 17º año. “Estamos en una situación imposible. No me da esperanzas”, agregó.

 

Hubo otras voces como la del senador demócrata Ed Markey, de Massachusetts, diciendo que esos fondos podrían ser invertidos más efectivamente en la salud y el bienestar de los estadounidenses.

No obstante, los funcionarios del gobierno, incluido el subsecretario de Estado John J. Sullivan, defendieron el polémico plan estadounidense sobre Afganistán, que incluye la duplicación del número de los soldados estadounidenses desplegados en el país asiático (de 8500 a principios de 2017 a 14.000 en la actualidad).

“Tenemos una política en la que creemos”, dijo Sullivan, argumentando que una retirada de EE.UU. de Afganistán podría dar lugar a una victoria de los talibanes y al fortalecimiento del grupo terrorista Al-Qaeda.

Según las estimaciones de las instituciones estadounidenses, las fuerzas afganas, apoyadas por los militares de EE.UU., controlan menos del 60 % de Afganistán, mientras que el resto del país está en disputa o bajo el control de los talibanes.

Tras la invasión de Afganistán por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en 2001, el país sufre numerosos problemas de seguridad y además, el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) ha logrado recientemente reclutar a muchas personas allí.

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