“No existe un ataque preciso que solucione el problema [en la península coreana]. Ni tampoco existe un bloqueo militar que lo pueda resolver”, aseguró el lunes el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Herbert McMaster.
En declaraciones realizadas en el Instituto del Estudio de la Guerra, el asesor del presidente estadounidense, Donald Trump, manifestó la esperanza de que Washington pueda evitar la guerra, aunque —como explicó— “tampoco podemos descartar esta posibilidad”.
En este contexto, el funcionario se refirió a las polémicas declaraciones de Trump en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y comentó que no se puede determinar si dichas palabras “han acercado o distanciado a Pyongyang de una guerra con EE.UU.”.
En su primera intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) el pasado 19 de septiembre, el mandatario estadounidense cargó duramente contra el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, al que tildó de “hombre misil” con “una misión suicida para sí mismo y para su régimen”.
No existe un ataque preciso que solucione el problema [en la península coreana]. Ni tampoco existe un bloqueo militar que lo pueda resolver”, aseveró el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Herbert McMaster.
En respuesta, el ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Norte ante la ONU, Ri Yong-ho, advirtió de que, en realidad, la misión suicida la lleva a cabo el magnate estadounidense, cuyas amenazas de “destruir totalmente Cora del Norte” hacen inevitable “la visita de nuestros cohetes” al territorio norteamericano.
El lunes, el jefe de la Diplomacia norcoreana dijo que la Administración de Trump “había declarado la guerra” a Pyongyang, y su país, por tanto, se reserva el derecho a la “autodefensa”.
Tras esta guerra verbal y el temor generalizado de que estalle una guerra en el sudeste asiático, Washington envío el fin de semana varios cazas y bombarderos a las cercanías de la costa oriental de Corea del Norte.
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