Pues lograron el objetivo de cambiar la actitud del presidente Donald Trump con respecto a Bashar al-Asad. Ahora esos mismos intereses, están presionando a su administración para escalar la arremetida militar contra Siria.
EL año 2013, el ahora presidente Donald Trump se opuso varias veces a un ataque a Siria.
Durante los debates contra Hillary Clinton, Trump seguía opuesto a atacar a Bashar al-Asad.
Tras el ataque, el Gobierno y los medios aseguraron, sin evidencias, de que Al-Asad habría usado las armas químicas, y cuando hubieron voces contrarias…
Las mismas fuerzas políticas y mediáticas que lograron cambiar la percepción de Trump con respecto a Siria, ahora están presionando por una escalada militar en la región. La misma que tendría consecuencias inimaginables.
Alfredo Miranda, Washington.
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