“Factores restrictivos, entre ellos las acciones coercitivas unilaterales y las barreras externas al acceso de los países en desarrollo a mercados, financiación y tecnología, contribuyen a agravar los efectos de los impactos externos”, ha destacado el embajador de Irán ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), Ali Bahreini, durante la 73.ª conferencia de la Organización de la ONU sobre el Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés) llevada a cabo este lunes bajo el tema 'Los efectos de los acontecimientos en Ormuz sobre los países en desarrollo'.
Asimismo, ha subrayado la importancia de que la UNCTAD preste atención a los efectos de los obstáculos externos sobre el acceso de los países en desarrollo y a las consecuencias de estas medidas para dichos Estados.
En cuanto a la situación actual del estrecho de Ormuz, el funcionario iraní ha afirmado que dicha situación tiene raíz en los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán iniciada el 28 de febrero. “Cualquier evaluación de las consecuencias económicas y de desarrollo de la crisis debe tener explícitamente en cuenta este factor fundamental”, ha agregado.
Ha señalado que el uso ilegal de la fuerza contra algunos países puede tener repercusiones en los mercados, las cadenas de suministro, el sector energético y el comercio internacional.
Respecto a los diálogos entre Irán y Omán para facilitar el tránsito por el estrecho de Ormuz, ha asegurado que Teherán y Mascate han trabajado intensamente para finalizar las medidas necesarias y seguirán trabajando.
Ha manifestado que las prioridades para superar dicha situación deben centrarse en la raíz de la crisis, poner fin a las agresiones ilegales y garantizar el respeto al derecho internacional.
Estados Unidos e Israel lanzaron otra ronda de ataques contra Irán el 28 de febrero, aproximadamente ocho meses después de llevar a cabo ataques contra el país. Por su parte, Irán respondió rápidamente con oleadas de misiles y drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra bases e intereses estadounidenses en distintos puntos de la región.
De igual manera, Irán cerró el estrecho de Ormuz tras el inicio de la última oleada de agresión no provocada de Estados Unidos e Israel contra el país, asegurando que no abrirá está vía estrategíca hasta que cesan las agresiones.
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