El ministro de Ciencias, Investigaciones y Tecnología, Hosein Simai, ha declarado que el Líder mártir de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, mediante la introducción e implementación de la teoría de la Economía de la Resistencia, trazó un camino para neutralizar la efectividad de las sanciones y contribuyó a que el país superara numerosas dificultades y desafíos.
El titular persa ha hecho esta afirmación en un encuentro con el ministro de Educación Superior de Cuba, Walter Paloja García, quien forma parte de la delegación de su país que ha arribado a Teherán para rendir tributo póstumo al ayatolá Seyed Ali Jamenei.
Simai también ha destacado la importancia de Fidel Castro entre los activistas revolucionarios e indicado que el expresidente cubano fue una figura influyente por lo que la República Islámica de Irán, en señal de respeto, participó en su funeral con la presencia del entonces primer vicepresidente.
El ministro iraní ha expresado su esperanza de que el pueblo cubano, al igual que el iraní, pudiera superar las presiones y políticas de Estados Unidos.
Por su parte, el ministro cubano ha ofrecido sus condolencias por el martirio del Líder de la Revolución y felicitado a Irán por su victoria en la reciente guerra de agresión, lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero contra la nación persa.
Ha elogiado el progreso científico y tecnológico de Irán a pesar de las sanciones y destacado la importancia de ampliar la cooperación académica y de investigación entre ambos países.
Asimismo, ha extendido una invitación a su homólogo iraní para que visite Cuba.
García ha asegurado que Irán y Cuba comparten muchas similitudes al enfrentar presiones externas y sanciones y subrayado que ambos países enfrentan desafíos comunes y pueden aprovechar su potencial mutuo para fortalecer la cooperación científica.
El viernes comenzaron los actos fúnebres para despedirse y dar sepultura al ayatolá Jamenei con la presencia de dignatarios extranjeros y destacadas figuras religiosas, quienes presentan sus respetos en el Gran Mosalá de Teherán.
Las ceremonias de despedida hasta su última morada continuarán hasta el lunes con una procesión fúnebre a lo largo de una ruta de 10 kilómetros, seguida de ritos en la ciudad santa de Qom el 7 de julio, en Irak el 8 de julio y el entierro en Mashad el 9 de julio.
ncl
