Las autoridades saudíes realizaron el lunes una revisión de las subvenciones a los precios de la electricidad, el agua, el diésel y otros productos petrolíferos, ampliamente financiados en el reino.
El aumento en el precio de la gasolina de 95 octanos fue del 50 por ciento, esto equivale a un incremente de 0,60 riales a 0,90 (0,24 dólares).
Las medidas del primer exportador mundial de petróleo, algunas de las cuales entran en vigor el próximo martes, se dan tras el anuncio de un déficit presupuestario récord de 98.000 millones de dólares en 2015 y la adopción del presupuesto de 2016, también muy deficitario a causa del hundimiento de los precios internacionales del crudo.
Además, las autoridades saudíes anunciaron que desean reducir el gasto público en unos 135.000 millones de riales, para limitar de esta forma el déficit en 2016, que se calcula que será de unos 326.000 millones de riales (87.000 millones de dólares).
Entre tanto, el Consejo de Ministros de este país indicó que el aumento de los precios de la gasolina está destinado a que se adapte a los precios en el mercado internacional.

Cabe mencionar que los precios del petróleo a nivel mundial han disminuido un 60 % desde mediados de 2014. Actualmente, el precio del crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la que es miembro Arabia Saudí, es poco más del 30 % por barril.
Los economistas acusan al régimen de Riad de esta caída de precios petroleros por abrir demasiado sus grifos y negarse a reducir su producción, pese a la crisis en el mercado del petróleo, para satisfacer a su aliado, EE.UU., y presionar a sus rivales, como Irán y Rusia.
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