El ministro de Agricultura de Irán, Gholamreza Nuri, ha dicho que las agresiones militares ilegales de Estados Unidos e Israel en la región han perturbado gravemente las cadenas de suministro, en particular en los sectores de combustible, energía y fertilizantes, generando un impacto perjudicial en la seguridad alimentaria a nivel global.
Nuri ha hecho estas declaraciones en un discurso virtual pronunciado en la segunda sesión de la 38ª Conferencia Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para Asia y el Pacífico, celebrada el jueves en Bandar Seri Begawan, Brunéi.
El ministro iraní ha urgido a todas las naciones regionales e independientes a denunciar enérgicamente la agresión militar y el bloqueo ilegal contra Irán, y abogó por el cese permanente y sostenible de estos ataques ilícitos para garantizar la continuidad de la producción agrícola.
Según ha afirmado Nuri, estos problemas han afectado considerablemente a los sistemas agrícolas y alimentarios, dificultando el logro del objetivo de “hambre cero” —reconocido como un objetivo fundamental por la comunidad mundial— y han debilitado la resiliencia de estos sistemas.
“Nuestro enfoque debe ser integral, centrándose en la interacción entre la agricultura, los desafíos ambientales y las necesidades de la comunidad”, ha planteado el titular iraní.
En el mismo encuentro de Brunéi, el economista jefe de la FAO; Máximo Torero, señaló que la continuidad de la guerra ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán aumenta los riesgos para la seguridad alimentaria mundial, especialmente en países de bajos ingresos dependientes de importaciones.
Ha recordado que el Golfo Pérsico es uno de los mayores centros de producción de fertilizantes y que cerca del 30 % del comercio mundial de estos productos transitan por el estrecho de Ormuz, por lo que las interrupciones en esta arteria amenazan el sector agrícola, especialmente en Asia, África y Oriente Medio.
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