Como parte de la ola 85.ª de la Operación Verdadera Promesa 4 y, en particular, en venganza por el ataque “con saña” de EE.UU. y el régimen sionista contra las industrias civiles de Irán, la Armada y la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) “sometieron a varias industrias pesadas pertenecientes al agresor enemigo sionista estadounidense en los territorios ocupados y otros lugares a ataques con misiles y drones y destruyeron partes de ellas”.
Según el comunicado, durante esta extensa operación con misiles y drones, la fuerza aérea enemiga intentó atacar las plataformas de lanzamiento enviando cazas y drones, pero las defensas aéreas del CGRI derribaron un dron estratégico estadounidense MQ-9 sobre Shiraz, y un caza estadounidense F-16 fue alcanzado en el sur de la provincia de Fars y destruido antes de aterrizar en un aeropuerto de Arabia Saudí.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom, por sus siglas en inglés) admitió en un comunicado que el caza fue alcanzado y quedó completamente destruido.
“Este ataque fue solo una advertencia; si se repiten los ataques contra industrias, nuestra próxima respuesta superará con creces su imaginación”, ha aseverado el Cuerpo de Guardianes de Irán.
Desde el inicio de la guerra impuesta, las Fuerzas Armadas iraníes han llevado a cabo operaciones de represalia, atacando posiciones estadounidenses e israelíes en los territorios ocupados y en bases regionales con oleadas de misiles y drones en respuesta a la agresión indiscriminada de EE.UU. e Israel contra el territorio persa.
En este marco, las Fuerzas Armadas iraníes han lanzado varias oleadas de ataques con drones y misiles bajo la operación Verdadera Promesa 4 contra objetivos israelíes en los territorios ocupados y las bases y activos de EE.UU. en la región, además de interceptar con éxito varios aviones de combate estadounidenses e israelíes de diversos tipos, incluidos F-15, F-16 y F-35.
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