El jefe del Centro de Estudios Estratégicos del Ejército iraní, el general de brigada Ahmadreza Purdastan, ha considerado este sábado los disturbios acaecidos a principios de este mes en Irán, apoyados desde el exterior, como la fase complementaria de la guerra de 12 días lanzada en junio por Estados Unidos e Israel contra el suelo iraní.
Ha señalado que los enemigos pretendían incitar a la violencia y terrorismo en Irán durante el conflicto de junio, pero “gracias a la gran capacidad misilística del país y los duros golpes infligidos al enemigo sionista, sus planes [los complots de enemigos] se vieron frustrados”.
El conflicto de 12 días estalló el 13 de junio cuando Israel atacó instalaciones militares, nucleares y civiles iraníes, lo que dejó alrededor de 1100 muertos, entre ellos varios altos mandos militares y destacados científicos nucleares. A los ataques israelíes se unió una semana después Estados Unidos, bombardeando tres sitios nucleares clave.
Irán respondió la agresión con fuerza lanzando cientos de misiles balísticos y drones contra objetivos estratégicos israelíes, así como la base aérea de Al-Udeid en Catar, la mayor base militar estadounidense en Asia Occidental. El 24 de junio, Irán, mediante sus exitosas operaciones, logró detener el asalto ilegal, imponiendo un alto el fuego a los agresores.
El general Purdastan ha agregado que los enemigos aprovecharon las protestas por razones económicas ocurridas en Irán a finales de diciembre para generar caos y desestabilidad en el país, pero el complot se vio frustrado de nuevo gracias a la preparación y respuesta rápida de las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia iraníes.
El mando castrense, quien comandó la Fuerza Terrestre del Ejército entre los años 2008 y 2016, ha menospreciado además la retórica bélica del presidente estadunidense, Donald Trump, quien amenazó varias veces con atacar Irán si éste continuaba, según afirmó, el asesinato de manifestantes".
“Trump es un hablador que hace muchas declaraciones sin fundamento, y ninguna de sus promesas electorales se ha cumplido”, ha matizado, asegurando que “el Irán islámico avanza con fuerza por el camino de la verdad” bajo el liderazgo sabio de su Líder, el ayatolá Seyed Ali Jamenei y el poder de sus Fuerzas Armadas.
Las autoridades iraníes, entre ellos el ministro de Defensa, el general de brigada Aziz Nasirzadeh, han respondido las amenazas del republicano, advirtiendo que Irán responderá “con más decisión a cualquier nuevo acto de agresión”, enfatizando que si las amenazas se vuelven hechos, defenderán el país “hasta la última gota de sangre”.
Las protestas pacíficas estallaron en Irán el 28 de diciembre por razones económicas, en particular la depreciación de la moneda nacional y la creciente inflación, pero se tornaron violentas con la infiltración de hombres armados y alborotadores, apoyados desde el exterior, entre los manifestantes.
Los funcionarios iraníes consideran los disturbios como parte de una campaña coordinada por Estados Unidos y el régimen de Israel, cuyo objetivo es desestabilizar Irán luego de su fracaso en la guerra de 12 días.
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