• Sistemas de misiles balísticos KN-08 se movilizan en un desfile militar en Pyongyang (Corea del Norte), julio de 2013.
Publicada: domingo, 5 de marzo de 2017 0:15
Actualizada: domingo, 5 de marzo de 2017 0:36

El presidente de EE.UU., Donald Trump, heredó de Obama un programa sigiloso de sabotaje contra las pruebas de misiles de Corea del Norte, revela un diario.

Según ha informado este sábado el rotativo estadounidense The New York Times (NYT), el programa comenzó hace tres años, bajo la Administración de Barack Obama, y fue la alternativa por la que optó el entonces líder demócrata ante los avances del programa nuclear y de misiles de Pyongyang.

El informe se apoya en fuentes del Ejecutivo de Obama y del actual republicano Donald Trump, así como en documentos vinculados con este programa.

El periódico ha achacado a las acciones desarrolladas por Washington los fallos registrados en algunos lanzamientos de misiles por parte de Pyongyang, aunque ha habido casos en los que se sospecha que puede tratarse de incidentes o fallos de fabricación.

El NYT explica que el programa se concentra en sabotear los lanzamientos mediante ataques electrónicos o cibernéticos antes de que los proyectiles sean colocados en su plataforma o en los primeros segundos después de su disparo.

Según el medio, los ataques informáticos hicieron retrasar durante varios años la posibilidad de que Pyongyang amenace al suelo estadounidense con misiles balísticos intercontinentales capaces de portar ojivas nucleares.

Ante los avances en el programa de misiles del Gobierno norcoreano, liderado por Kim Jong-un, el equipo de Obama planteó opciones que incluían negociaciones con el líder norcoreano para congelar sus actividades, y ataques directos contra sitos de lanzamiento.

Misiles disponibles en el arsenal norcoreano.

 

Además se barajó la opción de presionar a China (el principal aliado de Corea del Norte) para que redujera su apoyo y lazos comerciales con los norcoreanos, aunque al final Obama escogió los ataques cibernéticos.

El diario sostiene que Obama, cuando abandonó la Casa Blanca, le puso a Trump al tanto del programa, advirtiéndole de que los misiles norcoreanos serían el problema “más urgente” con el que debería lidiar.

Corea del Norte ha llevado a cabo numerosas pruebas nucleares y de misiles, siendo el último el lanzamiento el pasado 12 de febrero de un misil balístico de medio alcance, Pukguksong-2, capaz de portar una ojiva nuclear, que alcanzó unos 550 kilómetros de altura y voló cerca de 500 kilómetros antes de caer en el mar del Este.

mjs/ktg/tqi/nal

Comentarios