Según ha informado este sábado el diario local South China Morning Post, el Ejército Popular de Liberación (EPL) de China ha vuelto a insinuar un posible emparejamiento de su avión más avanzado, el J-20, con aviones no tripulados (drones) con el objetivo de ampliar sus capacidades de combate.
“El futuro es una gran era para el desarrollo de los drones. Las preguntas importantes son: ¿Qué papel deben desempeñar los drones en los futuros campos de batalla?, ¿cómo formar un equipo con vehículos tripulados y no tripulados? y ¿qué objetivo táctico se puede alcanzar?”, afirmó el piloto de la Fuerza Aérea china Liu Qihong, en declaraciones a la cadena china CCTV.
El piloto detalló que el vehículo tripulado puede tener “una zona de vigilancia más amplia” y “una sensación de peligro más clara”, en caso de que se combina con cuatro drones durante una misión. Además, de acuerdo con Liu, los drones pueden superar largos periodos de resistencia, altas temperaturas y mucho ruido, que podrían resultar insoportables para los pilotos humanos.
La noticia sale a la luz semanas después de la exhibición aérea del avión en Zhuhai junto con un dron modelo GJ-11 “Sharp Sword”, un vehículo aéreo de combate no tripulado de sigilo.
Varios años después de que entrara en servicio su análogo estadounidense F-22 Raptor, la versión china del cazabombardero, adoptada en 2017, se conoció como el primer caza furtivo de quinta generación del gigante asiático, al igual que el modelo estadounidense, para realizar misiones de superioridad aérea.
En los últimos años y con el advenimiento de China como una potencia mundial y sus tensiones con Estados Unidos, las autoridades chinas se han enfocado, más que antes, en avanzar y desarrollar su capacidad militar.
nsh/ftn/hnb
