• El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, y la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen.
Publicada: miércoles, 18 de enero de 2017 16:31
Actualizada: miércoles, 18 de enero de 2017 18:40

China ha pedido a EE.UU. que no acepte ningún representante de Taiwán en la ceremonia de investidura del entrante mandatario Donald Trump.

"China se opone a que las autoridades de Taiwán envíen funcionarios a la ceremonia e instamos a EE.UU. a no mantener contactos oficiales con Taiwán", ha demandado este miércoles la portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying.

Pekín ha dejado clara su posición en ese tema tanto al Ejecutivo saliente de EE.UU. como al entrante, ha recordado la diplomática, antes de señalar que será el embajador chino en Washington, Cui Tiankai, quien represente al gigante asiático en el acto de toma de posesión, previsto para el próximo viernes 20 de enero.

China se opone a que las autoridades de Taiwán envíen funcionarios a la ceremonia e instamos a EE.UU. a no mantener contactos oficiales con Taiwán", ha demandado la portavoz de la Cancillería china, Hua Chunying.

La Cancillería taiwanesa aseguró esta semana que enviaría a la investidura de Trump una delegación liderada por el antiguo primer ministro Yu Shyi-Kun, junto a legisladores del Parlamento isleño y un asesor de seguridad nacional.

Aunque Taiwán había asistido en muchas ocasiones a ceremonias de investidura de anteriores presidentes de EE.UU., esta vez la situación parece ser mucho más sensible y compleja.

El estatus y las relaciones de la isla —a la que Pekín considera una provincia separatista y parte de su territorio— ya ha sido motivo de tensiones entre Trump y China, sobre todo a raíz de que el magnate aceptara el pasado 2 de diciembre una llamada telefónica de la presidenta de Taiwán, Tsai Ying-wen, en lo que supuso el primer contacto de alto nivel entre la isla y EE.UU. en 40 años.

Desde entonces, los polémicos comentarios y posturas del republicano Trump, que ha puesto en serio peligro el principio de ‘una sola China’ —respetado desde el año 1972 por Washington—, han irritado al gigante asiático. Mientras Pekín considera el tema innegociable, el magnate, un férreo critico de la política económica china, podría utilizar Taiwán como arma de negociación comercial con China.

 

China y Taiwán están físicamente separados por el estrecho de Taiwán, en el oeste del océano Pacífico. Se separaron políticamente después de la Guerra Civil China (1927-1950) y no ha habido ninguna relación diplomática formal entre ellos desde entonces.

Pekín exige a todos los países con los que establece lazos diplomáticos que rompan las relaciones con la isla y no la reconozcan como Estado independiente.

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