• Muere migrante hondureño supuestamente a manos de Policía mexicana
Publicada: lunes, 29 de octubre de 2018 10:20
Actualizada: lunes, 29 de octubre de 2018 19:09

Un migrante hondureño muere al recibir el impacto de una bala de goma supuestamente disparada por la Policía mexicana en la frontera entre Guatemala de México.

El individuo, identificado como Henry Adalid, perdió la vida en los altercados que se produjeron el domingo en la frontera entre Guatemala y México, después de que más de un millar de migrantes centroamericanos superaron las cercas de la policía guatemalteca y se estacionaron en el puente internacional que une la ciudad guatemalteca de Tecún Uman con la mexicana Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas. Los enfrentamientos entre migrantes y la Policía mexicana dejaron, además, varios heridos.

Los migrantes, sin embargo, no consiguieron entrar en territorio mexicano por las barreras construidas por autoridades mexicanas, mientras los policías de ese país lanzaban gas lacrimógeno.

En relación con estos incidentes, el secretario de Gobernación, de México, Alfonso Navarrete, negó que agentes de la Policía Federal (PF) portaran armas o balas de goma y denunció la violencia desatada por los migrantes que, según el oficial, “portaban armas de fuego” y bombas molotov.

“La Policía Federal, como lo atestiguan los visitadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México y organismos no gubernamentales que estuvieron presentes, no portaban arma alguna, ni siquiera para tener balas de plástico, que son considerados no letales”, dijo Navarrete el domingo en un mensaje televisivo publicado en la cuenta de Twitter de la Secretaría de Gobernación de México (SEGOB).

“Se rechaza los lamentables acontecimientos ocurridos los días 19 y 28 de octubre, donde violentamente grupos de personas intentaron entrar a territorio nacional (mexicana) por la frontera sur (…) rompiendo la reja de entrada a nuestro país y agrediendo con piedras, petardos, botellas de vidrio, cohetones, a personal de migración y de la Policía Federal, desarmadas”, objetó Navarrete, e insiste “la única vía para ingresar a México es el cumplimiento de las leyes migratorias”.

La Policía Federal, como lo atestiguan los visitadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México y organismos no gubernamentales que estuvieron presentes, no portaban arma alguna, ni siquiera para tener balas de plástico, que son considerados no letales”, aseguró el secretario de Gobernación de México, Alfonso Navarrete, negando, a su vez, que la Policía mexicana estuviera armada.

 

El Gobierno mexicano, según Navarrete, solo permitirá el ingreso a migrantes que hayan cumplido las leyes migratorias e informó d que unos 300 habían recibido cédula de identidad y otros 1895 habían solicitado refugio.

Las autoridades locales del estado de Chiapas informaron de que habían desplegado personal de migración, la Gendarmería y la Marina Armada ante la situación, el control se ha extendido al río Suchiate, donde las fuerzas mexicanas ordenan regresar a las balsas improvisadas hechas de neumáticos usadas por los migrantes.

La caravana que, según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), está compuesta actualmente por más de 7000 migrantes centroamericanos, salió el 13 de octubre de la ciudad de San Pedro Sula, en el norte de Honduras, con destino a EE.UU., donde buscan una vida mejor.

Para alcanzar su objetivo, es decir, EE.UU., han enfrentado padecimientos de todo tipo, especialmente los 2300 niños de la caravana, cuya situación, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), es crítica. Si consiguen llegar a la frontera estadounidense todavía deberán afrontar el despliegue militar de EE.UU para evitar su ingreso y la separación de los menores de sus padres.

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