• Un trabajador exhuma el cuerpo enterrada hace tres años en el cementerio de Vila Formosa en Sao Paulo, Brasil, 12 de junio de 2020. (Foto: AP)
Publicada: sábado, 13 de junio de 2020 15:30

Ante el aumento de la cifra de muertos de la COVID-19 en Sao Paulo (Brasil), liberan espacio en sus cementerios al desenterrar los huesos de personas ya sepultadas.

Según indicó el viernes la funeraria municipal de Sao Paulo, citada por la agencia de noticias The Associated Press (AP), los restos mortales de los fallecidos hace al menos tres años serán exhumados y colocados en bolsas numeradas, y luego se guardarán temporalmente en 12 contenedores de almacenaje.

En los próximos 15 días los contenedores de metal llegarán a varios cementerios y los restos almacenados en los contenedores serán trasladados finalmente a un osario público. El director de la funeraria municipal, Thiago Dias da Silva, dijo al diario local O’Globo que la solución de los contenedores ya se ha utilizado antes.

La medida se lleva a cabo mientras que Brasil se ha convertido la misma jornada del viernes en el segundo país del mundo con más víctimas mortales por el coronavirus, al registrar un total de 41 828 decesos.

Trabajadores exhuman cadáveres sepultados hace tres años en el cementerio de Vila Formosa en Sao Paulo, Brasil, 12 de junio de 2020. (Foto: AP)

 

Sao Paulo, que es uno de los principales focos de contagio de coronavirus en el país suramericano, ha provocado preocupaciones por un nuevo rebrote de la enfermedad, ya que su alcalde Bruno Covas autorizó esta semana la reapertura parcial de negocios tras una caída del número de casos.

Por su parte, Adenilson Costa, uno de los trabajadores que abrían viejas tumbas el viernes en el mayor cementerio de Sao Paulo, Vila Formosa, aseguró que su trabajo se ha complicado durante la pandemia, especialmente, mientras sacaba huesos de los ataúdes desenterrados. “Con esta apertura de centros comerciales y tiendas estamos aún más preocupados. No estamos en la curva, estamos en el pico”, afirmó.

De acuerdo con Costa, antes de la COVID-19, él y sus compañeros podían exhumar alrededor de 40 féretros por día porque las familias dejaban de pagar la tarifa, pero esta cifra ha aumentado más durante las últimas semanas.

El avance de la pandemia en Brasil se ha dado mientras que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha sido criticado desde el inicio del brote por su inacción contra la enfermedad, ya que minimiza el riesgo del virus, al justificar que el brasileño “no se contagia”.

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