• Marcha contra ley sobre legitimación de ganancias ilícitas y financiamiento del terrorismo, La Paz, Bolivia, 21 de octubre de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: miércoles, 17 de noviembre de 2021 2:03

El canciller boliviano alerta de actos desestabilizadores de personas involucradas en graves violaciones de DD.HH. durante el golpe de Estado de 2019.

El canciller boliviano, Rogelio Mayta, en una entrevista con la agencia rusa de noticias Sputnik, aseguró que ciertos actores políticos, involucrados en casos de violaciones de derechos humanos durante el golpe de Estado de 2019, son los mismos que ahora tratan de desestabilizar el país, convocando protestas contra el Gobierno.

Está claro que hay actores políticos que están procurando desestabilizar (…) el paro surge después del informe de la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos), donde se estableció que hubo personas que cometieron violación de derechos humanos o delitos de lesa humanidad. Parte de estas personas que han sido identificados en esa investigación internacional son actores políticos que tienen vigencia en Bolivia, como por ejemplo Fernando Camacho, que participa de este paro”, declaró Mayta, conforme publicó el martes el medio ruso.

El jefe de la Diplomacia boliviana puso de relieve que el paro, convocado por sectores opositores contra una ley de legitimación de ganancias ilícitas, se realizó con una fuerte campaña de desinformación con el propósito de desestabilizar el Gobierno.

Tras varios días de manifestaciones, el presidente boliviano, Luis Arce, revocó la Ley 1386, también denominada ley madre, para evitar que sea utilizada como pretexto por grupos extremistas para desestabilizar el país.

 

De acuerdo con Mayta, la ultraderecha boliviana proclama que esta ley podría atentar contra la libertad privada, pero esos reclamos no tienen ningún sustento, ya que toda “la estrategia contra la legitimación de ganancias ilícitas y financiamiento del terrorismo están dentro de compromisos internacionales, que rigen en varios países del mundo.”

“Esto ha servido de pretexto y esto es lo que nos hace advertir que hay una intención de desestabilización que ha articulado a la ultraderecha boliviana en una reminiscencia del golpe de noviembre de 2019”, advirtió el ministro.

Las protestas, caracterizadas por marchas y bloqueos de calles, derivaron en enfrentamientos entre manifestantes, la policía y grupos afines al gobernante partido Movimiento al Socialismo (MAS), y han dejado más de 100 detenidos y varios heridos. El presidente Arce había afirmado durante la semana que detrás del paro había un intento de tumbar su gobierno.

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