El Ministerio de Salud del Líbano ha informado que al menos 850 personas han sido asesinadas y otras 2105 han resultado heridas como consecuencia de los ataques del régimen israelí desde el 2 de marzo.
A pesar de alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024, Israel continúa atacando el Líbano.
En circunstancias en las que el régimen israelí, con sus crímenes, ha cruzado las líneas rojas, el Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) comenzó a llevar a cabo sus operaciones con misiles y drones contra las bases y fuerzas del ejército del régimen sionista.
El sábado, la Resistencia libanesa declaró que sus combatientes llevaron a cabo 26 operaciones en menos de 24 horas contra bases militares y asentamientos israelíes, en el norte de la Palestina ocupada, utilizando misiles y drones.
En la serie de operaciones llevadas a cabo este domingo, Hezbolá ha atacado con un misil el complejo de industrias militares de la Compañía Rafael, al norte de la zona de Karyout. Además, ha apuntado con misiles el sistema de defensa antiaérea en el asentamiento de Maalot-Tarshiha y el asentamiento Nahariya, en el norte de Palestina ocupada, entre otros objetivos.
Asimismo, ha anunciado una serie de ataques coordinados contra instalaciones estratégicas y posiciones militares israelíes, incluido un bombardeo con misiles a una base aérea situada al sur de Tel Aviv.
Los ataques apuntaron contra una amplia gama de objetivos considerados “sensibles” por el ejército israelí, incluida la base aérea de Palmachim, ubicada unos 140 kilómetros al sur del Líbano, y una concentración de vehículos militares israelíes en una zona fronteriza.
El movimiento libanés ha señalado que las acciones tenían como objetivo responder a las agresiones militares de Israel lanzadas desde el 2 de marzo contra numerosas ciudades y aldeas en el sur del Líbano.
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