• El presidente de Irán, Masud Pezeshkian.
Publicada: viernes, 1 de mayo de 2026 7:28

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha denunciado el bloqueo naval impuesto por EE.UU., por constituir una prolongación de las agresiones militares contra el país.

En un mensaje publicado en su cuenta de la plataforma X, el mandatario elogió el jueves que “la tolerancia y el compromiso de Irán con la paz”. No obstante, advirtió que las medidas actuales, incluyendo el cerco naval, van más allá de la presión política y representan una escalada en las acciones contra la nación iraní.

“Lo que se está haciendo bajo el pretexto de un bloqueo naval es una extensión de las operaciones militares contra una nación que está pagando el precio de su resistencia e independencia”, escribió.

Pezeshkian concluyó, subrayando que la continuidad de este “enfoque opresivo es intolerable”.

El post del presidente persa llega en un contexto de escalada de tensiones en la región debido al reciente conflicto impuesto por Estados Unidos e Israel al país —iniciado a finales de febrero y suspendido temporalmente con un alto el fuego— y el bloqueo impuesto por Washington a Irán.

El cerco, ejercito desde mediados de abril a todos los buques que intenten entrar o salir de los puertos iraníes en el estrecho de Ormuz, es un intento de EE.UU. por estrangular las exportaciones de petróleo de Teherán y forzarlo a volver a la mesa de negociación.

El martes, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que mantendrá el bloqueo por meses para presionar a Irán, afirmando que el país del Golfo Pérsico se encontraba en un “estado de colapso”.

La República Islámica ha respondido las agresiones con más de 100 oleadas de operaciones militares contra objetivos estadounidenses e israelíes en la zona, y el cierre del estratégico estrecho de Ormuz —una vía marítima vital por donde pasa una quinta parte del petróleo y gas del mundo—.

Teherán insiste en que no reanudará las negociaciones ni reabrirá el cuello de botella comercial mientras se mantengan las restricciones navales. Para las autoridades iraníes las discusiones no son más que un intento de Washington para someter a Irán con exigencias maximalistas —entre ellas el cese de toda actividad nuclear pacífica— y presiones militares, ante las cuales Teherán nunca se capitulará.

ftm/rba