• El expremier israelí Ehud Barak.
Publicada: martes, 24 de marzo de 2026 17:59

El ex primer ministro israelí Ehud Barak ha reconocido que Estados Unidos y el régimen israelí han llegado a un punto muerto en la reciente agresión contra Irán

De continuar la guerra, que cursa su cuarta semana, la poderosa respuesta iraní podría llevar al régimen de Tel Aviv a una “etapa de fracaso estratégico”, ha declarado Barak en una entrevista con el Canal 13 israelí.

Preguntado si Israel podría reabrir por sí solo el estrecho de Ormuz -cerrado por Irán al paso de los agresores y sus aliados- el expremier sionista afirmó que era “imposible” sin una participación militar sustancial y sostenida por parte de Estados Unidos. 

El exfuncionario israelí ha recordado que las guerras anteriores en las que participó Estados Unidos en Vietnam, Irak y Afganistán parecían prometedoras al principio, pero que finalmente derivaron en conflictos prolongados sin resolución. 

 

Barak ha puesto de relieve que la falta de evaluación por parte del ejército israelí de las estrategias en constante evolución de Irán, tanto en el ámbito ofensivo como en el defensivo, supone una negligencia que podría tener consecuencias nefastas para el régimen de Tel Aviv. 

“Si Israel no modifica su enfoque, podría verse inmerso en negociaciones en condiciones mucho peores que las que había afrontado anteriormente, o incluso verse obligado a capitular ante el fracaso”, ha advertido Barak. 

Análisis de Barak crea revuelo en Tel Aviv y más allá 

La visión del ex primer ministro sobre la guerra estadounidense-israelí contra Irán ha provocado una airada polémica en los medios de comunicación hebreos, que advirtieron que la evaluación de Barak podría socavar la percepción de la capacidad de decisión de Israel en el escenario mundial, complicando aún más su posición en relación con sus adversarios. 

Para Andreas Craig, profesor de estudios de seguridad en el King’s College de Londres, Barak ha hecho una admisión de facto de que no existe una solución militar viable para contener a Irán o para superar los desafíos estratégicos que plantea el estrecho de Ormuz.

Nada más iniciada la guerra ilegal y no motivada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, las Fuerzas Armadas iraníes activaron la Operación Verdadera Promesa 4, manteniendo una campaña sostenida de ataques masivos con misiles y drones, dirigidos a intereses estadounidenses en la región y posiciones israelíes en los territorios ocupados.

De hecho, las densas columnas de humo y fuego que se extienden por los territorios palestinos ocupados, junto con el confinamiento prolongado de más de dos millones de sionistas en refugios, constituyen una prueba fehaciente de la capacidad de Irán en materia de misiles y drones, y confirman la interrupción de los sistemas de defensa del enemigo, valora el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán.

ncl