Así lo ha revelado la radio del cuerpo castrense israelí, según la cual, a pesar de haber transcurrido meses desde el inicio de la guerra genocida contra la asediada Franja de Gaza, esta importante base sigue sin disponer de ninguna protección contra ataques de misiles balísticos.
La base sionista, que se estableció para operaciones en el conflicto de Gaza y en los continuos enfrentamientos en el frente norte, alberga actualmente a cientos de soldados y comandantes militares.
La falta de capacidad defensiva de este centro militar es tal que, ante los ataques de represalia de la Resistencia, el personal israelí se ve obligado a acostarse en el suelo o a refugiarse en edificios para minimizar el impacto de los misiles.
En abril, los comandantes de la base ya habían solicitado infraestructura de protección debido al temor de ataques provenientes de Irán, pero hasta ahora no han tenido respuesta. Además, la radio del ejército israelí ha asegurado que los soldados en bases cercanas también han expresado su preocupación por la ausencia de medidas de seguridad adecuadas.
Este déficit en la defensa de las bases militares israelíes ocurre en un contexto en el que Irán, el Movimiento de la Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) y Yemen han declarado que Israel enfrentará represalias por sus acciones, en particular, los asesinatos de figuras clave como Ismail Haniya, líder de HAMAS, y Fuad Shukr, comandante de Hezbolá, a fines de julio.
Se anticipa que Irán y grupos de la Resistencia lanzarán ataques extensos contra el régimen israelí desde múltiples frentes en un futuro próximo.
En abril de este año, Irán demostró su capacidad militar en un ataque de drones y misiles a infraestructuras militares israelíes, mientras que Hezbolá ha desafiado repetidamente la eficacia del escudo israelí Cúpula de Hierro al atacar los territorios ocupados y alcanzar objetivos en el interior de la Palestina ocupada.
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