Según un comunicado del ejército surcoreano, los misiles fueron disparados desde la zona de Sinpo, en la costa este de Corea del Norte, alrededor de las 6:10 de la mañana de este domingo (21:10 GMT del sábado). Añadió que Corea del Sur había reforzado su sistema de vigilancia y mantenía un estrecho intercambio de información con Estados Unidos y Japón.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Japón también detectó los lanzamientos, indicando que se cree que las armas cayeron en aguas cercanas a la costa este de Corea del Norte. No se confirmó ninguna incursión en la zona económica exclusiva de Japón.
El incidente del domingo marcó el séptimo lanzamiento de misiles balísticos de Corea del Norte en lo que va del año y el cuarto en abril.
La semana pasada, Corea del Norte anunció que su líder, Kim Jong-un, supervisó las pruebas de misiles realizadas desde un destructor del país. Tras la prueba, Kim declaró que su gobierno seguía centrado en la “expansión ilimitada” de sus fuerzas nucleares y emitió nuevas directrices, sin especificar cuáles, para perfeccionar las capacidades de ataque nuclear y de respuesta rápida del país.
A finales del mes pasado, el líder norcoreano afirmó que la condición de su país como Estado con armas nucleares era irreversible y que ampliar una “capacidad de disuasión nuclear de autodefensa” era esencial para la seguridad nacional.
Estas declaraciones se producen en un contexto de tensiones persistentes en la península coreana, donde Corea del Norte ha venido realizando múltiples pruebas de misiles y modernizando su arsenal, en parte como respuesta a ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur, a los que Pyongyang considera una provocación y un ensayo para invadir su territorio, y la expansión de capacidades militares en la región.
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