• Un palestino porta una bandera de Palestina ante un grupo de soldados israelíes en la Cisjordania ocupada.
Publicada: martes, 7 de julio de 2020 18:21

Organizaciones judías en Argentina y el mundo iniciaron una campaña para intentar detener el plan del premier israelí de anexar gran parte de Cisjordania.

La campaña ha sido organizada desde principios de este año en curso por J-Link, una red de organizaciones judías progresistas —como se define a sí misma— que, en las últimas semanas, acercó a diplomáticos del régimen israelí de 18 consulados y embajadas de todo el mundo en torno a un mensaje de oposición a la anexión unilateral de una importante extensión territorial de Cisjordania, ya de por sí ocupada desde 1967, que, según declaró Kenneth Bob, presidente de la organización liberal sionista norteamericana Ameinu, “pone en peligro la seguridad y la democracia de Israel (territorios ocupados palestinos)”, conforme informó el lunes la agencia argentina de noticias Télam.

El polémico plan del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, de querer ejecutar la anexión del 30 % del Área C de Cisjordania, descrita en los Acuerdos de Oslo, incluidos todos los asentamientos ilegales israelíes, que pretendía materializarse a partir del pasado 1 de julio, se ha paralizado de momento por la fuerte presión internacional e inclusive ha recibido un enérgico rechazo de algunos países aliados.

En Argentina, un grupo de activistas adherido a J-Amlat, un movimiento que aglutina a judíos latinoamericanos, con presencia en 17 países, “preocupados por la continuación del conflicto israelí-palestino y por su influencia sobre la democracia israelí y los judíos fuera de ella”, solicitó una reunión virtual “a fin de establecer un canal de diálogo” y expresar su postura en relación con la iniciativa anexionista.

 

“Centenares de miles no estamos representados por esa decisión y podemos sufrir consecuencias muy graves y negativas en virtud de ella”, explicó a Télam Roberto Faur, coordinador de Argentinos amigos de Paz Ahora, uno de los grupos firmantes de la misiva, a la que también se suman Meretz Argentina, Llamamiento Argentino Judío, la Unión de Jóvenes Judíos Argentinos y Mujeres por la Paz.

Tras señalar en su nota que se presentó una solicitud similar en las embajadas y consulados del régimen israelí en más de 30 países, con variadas respuestas, Faur detalló que en Chile y México, así como algunos países europeos, fueron recibidos en reuniones virtuales por las limitaciones que impone la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19, mientras que la representación en Argentina se limitó a responder, vía correo electrónico, diciendo que, como el despropósito de anexión no ha sucedido, no tiene mucho sentido hablar de temas que no se sabe a ciencia cierta si van a ocurrir o no en un futuro próximo.

Adriana Potel, de Mujeres por la Paz, un grupo que nació después de la masiva ofensiva militar israelí contra la Franja de Gaza en 2014 y hoy reúne a más de 50 000 mujeres en los territorios ocupados palestinos, manifestó a Télam que el proyecto de anexión “es una escalada de violencia que no lleva a nada”.

En su comunicado global, J-Link concluyó que “la anexión unilateral es ilegal de acuerdo con el derecho internacional y contraviene todas las resoluciones relevantes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) relacionadas con el conflicto entre Israel y Palestina”.

La red internacional de organizaciones judías también destacó que esta decisión “significará la desaparición de la solución de dos Estados y eliminará cualquier esperanza que el pueblo palestino tenga en la autodeterminación”.

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