La protesta se desarrolló en paralelo a la inauguración del nuevo consulado estadounidense de 3000 metros cuadrados, mientras medios internacionales cubrían el acto oficial en la capital groenlandesa.
Los manifestantes se concentraron en las inmediaciones del edificio diplomático con pancartas y consignas contra la presencia estadounidense en la isla ártica.
Uno de los participantes afirmó que su presencia buscaba transmitir un mensaje directo a la sociedad estadounidense sobre el rechazo popular a cualquier intento de injerencia extranjera en Groenlandia.
“Mi objetivo es que el pueblo estadounidense entienda que Groenlandia es un país democrático y que en un país democrático, ‘no’ significa ‘no’”, declaró.
Las protestas coincidieron con declaraciones del embajador de Estados Unidos en Dinamarca, Ken Howery, quien aseguró durante la ceremonia que Washington no pretende tomar el control de Groenlandia por la fuerza y sostuvo que el futuro de la isla debe ser decidido por los propios groenlandeses.
🎥🔴 Cientos de personas protestaron contra la apertura de un nuevo consulado estadounidense en Nuuk, la capital de Groenlandia, coreando: «Groenlandia pertenece a los groenlandeses». pic.twitter.com/jl1aJmCSxK
— HispanTV (@Nexo_Latino) May 22, 2026
Sin embargo, las afirmaciones de funcionarios estadounidenses contrastan con las reiteradas declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien había insistido anteriormente en que Groenlandia representa una necesidad estratégica para Estados Unidos.
En la misma línea, el enviado especial estadounidense para Groenlandia, Jeff Landry, afirmó que Washington necesita “restablecer firmemente su presencia” en la isla y pidió reabrir nuevas bases militares en el territorio.
Las declaraciones de responsables estadounidenses han intensificado el debate político en Groenlandia y aumentado las críticas sobre los intentos de Washington de reforzar su influencia en la región ártica.
En este contexto, el primer ministro del Gobierno autónomo groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, rechazó asistir a la inauguración del nuevo consulado pese a haber recibido una invitación oficial.
Asimismo, el ministro de Exteriores groenlandés prevé transmitir a representantes estadounidenses que el futuro de Groenlandia debe ser determinado únicamente por el pueblo groenlandés y no por potencias extranjeras.
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