“Nos preocupa la creación por los terroristas de Daesh de una red de campamentos en el norte de Afganistán para el entrenamiento de radicales donde se adiestran oriundos de Asia Central, Rusia y otros países”, subrayó el viernes Kozhin.
Otro asunto que inquieta al Gobierno ruso, agregó el vocero, son los choques detectados recientemente entre miembros de la banda takfirí Daesh y del grupo Talibán en el norte y el este de Afganistán.
De acuerdo con Kozhin, los talibanes continúan su actividad terrorista lanzando de forma sistemática ataques en diferentes partes del país y siguen manteniendo el control total o parcial de hasta la mitad del territorio de Afganistán.
Nos preocupa la creación por los terroristas de Daesh de una red de campamentos en el norte de Afganistán para el entrenamiento de radicales donde se adiestran oriundos de Asia Central, Rusia y otros países”, subrayó el portavoz adjunto de la Cancillería rusa, Artyom Kozhin.
El Kremlin ha advertido en reiteradas ocasiones de la actividad creciente de Daesh en el norte de Afganistán, puesto que desde ahí esta banda podría expandirse sobre Asia Central, región donde se encuentra Rusia.
A mediados del año pasado, Zamir Kabulov, enviado especial para Afganistán del presidente ruso, Vladimir Putin, enfatizó que si Kabul ni EE.UU. no toman medidas serias para frenar la expansión de la banda radical, Moscú recurrirá a una opción militar.
A finales del pasado mayo, el Ministerio de Exteriores de Rusia alertó de la detección de aviones “no identificados” que suministraban ayuda bélica a los terroristas de EIIL en Afganistán, donde buscan nuevos feudos tras sus derrotas en Irak y Siria.
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