“La mayor ayuda que puede dar el Gobierno de EE.UU. es levantar de inmediato todas las sanciones criminales contra la economía, el petróleo, las cuentas bancarias, la gasolina. Esa es la verdadera ayuda”, enfatizó el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una reunión realizada el miércoles en Caracas (la capital) con el sector de Salud del país.
Las palabras de Maduro hacen referencia a las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, que, en la misma jornada, anunció que la Casa Blanca enviará una donación de 20 millones de dólares como ayuda humanitaria al país caribeño para hacer frente a la crisis sanitaria provocada por el brote del nuevo coronavirus, causante de la enfermedad COVID-19.
“¿Ellos quieren ofrecer 20 millones? Bueno, está bien, se los aceptamos, suéltenlos pues” expresó el mandatario chavista, quien había aclarado antes que Venezuela aceptará donaciones de cualquier país, incluido EE.UU. siempre y cuando los envíos sean canalizados bajo la supervisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Sin embargo, el mandatario venezolano agregó que no cree en este ofrecimiento hasta que no lo vea concretarse. “Vamos a ver si los dan, ver para creer”, insistió.
Más temprano, durante la sesión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), realizado el mismo miércoles, el embajador venezolano ante el organismo, Samuel Moncada, destacó que, aunque el Gobierno de EE.UU. pretende ayudar a Venezuela, nunca ha estado dispuesto a utilizar los mecanismos que existen en Naciones Unidas para hacer efectiva esa ayuda, como sí lo han hecho otras naciones.
El pasado 7 de mayo, el jefe de Estado venezolano había informado que, debido a las sanciones ilegales de Washington contra Caracas, el país caribeño tiene congelados más de 30 000 millones de dólares en bancos extranjeros, que podrían servir para la adquisición de alimentos e insumos médicos que permitan combatir la pandemia.
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