• Un niño del norte de Siria, lesionado por ataques de Turquía, se traslada a un hospital en la provincia turca Kilis (sur), 16 de febrero de 2016.
Publicada: lunes, 22 de febrero de 2016 7:45

Turquía intenta justificar su posible intervención en Siria defendiendo que su país tiene derecho a ejecutar operaciones militares en cualquier país donde operen grupos considerados terroristas por Ankara.

"Las declaraciones de (presidente turco, Recep Tayyip) Erdogan sobre el derecho de su país de luchar contra el terrorismo en el exterior no son solo palabras, sino un fuerte ataque informativo a Siria y un intento de justificar la posible intervención turca en este país como castigo merecido", alertó el domingo el primer vicepresidente del Comité de Defensa y Seguridad del Senado ruso, Frants Klintsévich.

Klintsévich habló pocas horas después de que el dignatario turco reivindicara el derecho de su país a atacar, supuestamente, al grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) y las posiciones kurdas tanto en Turquía como en el exterior.

Las declaraciones de (presidente turco, Recep Tayyip) Erdogan sobre el derecho de su país de luchar contra el terrorismo en el exterior no son solo palabras, sino un fuerte ataque informativo a Siria y un intento de justificar la posible intervención turca en este país como castigo merecido", alertó el primer vicepresidente del Comité de Defensa y Seguridad del Senado ruso, Frants Klintsévich

Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

 

El senador ruso recordó a los periodistas que, como enseña la historia, las agresiones casi siempre han ido precedidas de una “llamada justificación ideológica”.

Advirtió, al respecto, de que el antiguo dictador de la Alemania nazi, Adolf Hitler, decía "algo similar" para justificar sus invasiones a otras naciones del mundo en la Segunda Guerra Mundial.

"La comunidad internacional tiene todas las posibilidades para detener a Erdogan", dijo Klintsévich, y llamó al resto de países a hacer frente a los bombardeos iniciados por el Ejército turco el pasado 13 de febrero contra zonas fronterizas controladas por los kurdos en la provincia de Alepo, en el norte de Siria.

Unos días antes, las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo), apoyadas por intensos bombardeos de los aviones rusos —país que lucha contra los terroristas en Siria desde septiembre de 2015— y tras duros enfrentamientos, lograron arrebatar a las bandas takfiríes el control del aeropuerto militar estratégico de Menagh, fronterizo con Turquía.

La agresión de Turquía no solo ha provocado el rechazo de otros países, sino que se ha convertido en un nuevo punto de discrepancia entre Ankara y Washington. De hecho, el presidente de EE.UU., Barack Obama, pidió el viernes a su homólogo turco que deje de bombardear las posiciones kurdas en el norte de Siria.

bhr/nii/

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