Publicada: martes, 28 de abril de 2026 18:03

Una web analítica del mercado petrolero prevé que, si Ormuz no se reabre hasta antes de mayo, se habrá cruzado el punto de no retorno, sin vuelta atrás.

HFI Research, medio analítico y especializado del mercado energético y del petróleo, ha evaluado la situación del mercado de crudo a nivel global, en momentos en que el estrecho de Ormuz y sus alrededores están bajo doble candado; por un lado, Washington ha impuesto un cerco en el mar de Omán a las embarcaciones hacia o desde puertos iraníes, mientras Irán en represalia ha restringido el tránsito por esta vía marítima, donde antes de la guerra navegaba la quinta parte del petróleo que requiere el mundo.

“Si el estrecho de Ormuz no se reabre antes de mayo, los analistas advierten que el mundo se enfrentará al mayor corte de suministro de la historia, de una magnitud cuatro veces superior a cualquier crisis anterior”, afirma el medio.

Tampoco se podrá hacer una predicción precisa del precio del petróleo—que hoy día ha superado los 112 dólares por barril— porque las teorías fundamentales del mercado ya no funcionarán aquí, puesto que para una escasez absoluta y total de combustible, no hay precio, agrega.

En este escenario, los analistas de los grandes bancos de inversión intentarán pronosticar un precio del crudo, pero, HFI Research advierte de cualquier predicción se quedará corta. No hay precedente histórico que sirva de guía, remarca.

La firma especializada explica que ya se ha superado el punto de quiebre y, a partir de ahora, el mercado seguirá una lógica implícita en la actual dinámica de cierre del estrecho: sin combustible, no hay mercado.

Con todo, HFI Research concluye que, “si el estrecho de Ormuz permanece cerrado más allá de abril, habremos cruzado tanto el punto de no retorno que ya no habrá vuelta atrás, y el mercado petrolero tal como lo conocemos dejará de funcionar con las reglas habituales”.

 

Según el informe, considerando la pérdida acumulada de almacenamiento y disminución de la oferta mundial, “la única forma de compensar una caída tan brutal sería imponer confinamientos obligatorios similares a los de la pandemia de la COVID-19”.

Rememora que, fuera de medidas gubernamentales, jamás se ha registrado una destrucción de demanda impulsada por el mercado de esta magnitud. Ni siquiera durante la Gran Crisis Financiera de 2008 se observó una caída cercana al 12 % de la demanda global. El único período comparable fue entre 1980 y 1983, cuando la demanda mundial de petróleo se redujo un 10 %, pero eso ocurrió a lo largo de tres años.

ncl/rba