• América Latina se moviliza por día de la no violencia contra la mujer
Publicada: martes, 26 de noviembre de 2019 10:47
Actualizada: martes, 26 de noviembre de 2019 21:29

Diferentes países del continente americano fueron escenario de manifestaciones por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.

En distintas ciudades las mujeres pidieron medidas contra los feminicidios.

Bajo la consigna “Ni una Menos” argentinas, chilenas, peruanas, colombianas y mexicanas han salido a las calles con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres para denunciar la violencia machista.

En Argentina, las calles de Buenos Aires y otras ciudades se vistieron de color morado, símbolo de la lucha contra la violencia de género, para exigir medidas contra este flagelo en un país que acumula más de 200 feminicidios en 2019.

En Santiago, capital chilena y otras ciudades del país suramericano, también se realizaron marchas masivas en contra del machismo y su violencia.

En Santiago la convocatoria fue en Plaza Italia, epicentro de las protestas antigubernamentales. El foco de las manifestaciones estuvo puesto en las negociaciones políticas surgidas tras el estallido social.

Manifestaciones similares también se llevaron a cabo en Colombia y Perú. En México, uno de los países con más feminicidios de Latinoamérica, miles de personas, la mayoría mujeres de todas las edades, protagonizaron una masiva marcha antimachista en Ciudad de México que se tornó violenta.

Según el observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe para 15 países de esa región al menos 3 mil 287 mujeres han sido víctimas de feminicidio en 2018.

Las cifras también muestran que el feminicidio aumenta significativamente cada año en la mayoría de los países, entre los cuales México ocupa el primer lugar en esta carrera de la muerte, seguido por Guatemala, El Salvador, Argentina y Perú. No obstante, pese a los altos.

Índices de ocurrencia de estos delitos y las demandas de movimientos feministas, investigadoras, activistas, familiares y personas cercanas a las víctimas, esta problemática ha sido continuamente invisibilizada y desatendida.

akm/mkh