• El monumento que representa el puño cerrado del Líder mártir, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, instalado en la plaza Enqelab, en Teherán, capital de Irán.
Publicada: sábado, 4 de julio de 2026 5:27

“El puño cerrado” es el emblema oficial de la ceremonia para la despedida y funerales del Líder mártir de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei.

La comisión organizadora del magnánimo evento para despedir hasta la última morada al ayatolá Jamenei, tras su martirio en un ataque estadounidense-israelí al inicio de la guerra contra la nación persa, ha determinado el símbolo del puño cerrado considerando el testimonio del ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, Líder de la Revolución Islámica.

“Tuve el honor de contemplar su cuerpo después del martirio; lo que vi fue una montaña de firmeza; y supe que el puño de su mano sana lo tenía cerrado...”, declaró el ayatolá Jamenei, conforme recoge la cuenta khamenei.ir.

Ese “puño cerrado” —emblema oficial de la despedida de aquel ser único de esta época— no es un mero símbolo; es la cristalización de aquella mano bondadosa del padre de la umma que se alzó innumerables veces frente a la arrogancia mundial, que jamás tembló y que no se abrió sino para Dios.

Según el medio oficial, de ese mismo puño cerrado y del borbotear de la sangre poderosa de un oprimido como él ha brotado la conmoción de los corazones de los hombres libres del mundo, y la nación iraní ha experimentado un nuevo despertar. Un despertar cuya continuidad ha de perseguirse enarbolando la bandera del bando del frente de la verdad en el mundo, vengando la sangre pura de nuestro imam combatiente y mártir, y construyendo un mañana más fuerte para el Irán islámico.

Añade que, como eco del borbotear de esa sangre sagrada que estremeció la tierra y el tiempo, la consigna principal de estas ceremonias es “Hay que levantarse”.

El ayatolá Seyed Ali Jamenei fue asesinado el 28 de febrero durante un bombardeo estadounidense-israelí contra su residencia, en el que también perdieron la vida otros miembros de su familia; el mismo día en que cayeron mártires otros altos funcionarios del país.

Teherán ha instalado una estatua, con la inscripción "Debemos levantarnos", que representa un enorme puño cerrado, en la plaza Enqelab, centro de la capital, previo a las ceremonias de despedida del Líder mártir que arracaron el viernes y durarán hasta el día 9 de este mes en que será sepultado en su ciudad natal, Mashad.

Las autoridades iraníes prevén que millones de personas asistan al período de luto de seis días, lo que lo convierte en uno de los eventos internacionales más seguidos.

ncl