• El momento de la llegada a Irán de los prisioneros iraníes del conflicto de ocho años.
Publicada: lunes, 17 de agosto de 2026 19:44

El canciller de Irán ha destacado la cultura de resistencia, lealtad y dignidad de la nación persa, forjada a lo largo de su historia en defensa de la soberanía del país.

En un mensaje publicado este lunes con motivo del 36.º aniversario del regreso de los prisioneros iraníes capturados durante la guerra de ocho años impuesta por el régimen baasista de Irak contra Irán (1980-1988), el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, ha descrito el legado de los veteranos y excombatientes como “la cultura de la resistencia, la lealtad, la esperanza y el orgullo”.

“Una cultura de la que las generaciones actuales y futuras de Irán se sentirán orgullosas y de la que aprenderán”, ha declarado, destacando que la nación persa “contempla con orgullo y veneración a los recuerdos vivientes de aquellos grandes días” que son el relato de la paciencia, la resistencia y la grandeza de la firmeza.

En este sentido, ha explicado que los soldados iraníes, durante los difíciles años de cautiverio, “no solo resistieron ante las cadenas y las privaciones”, sino que, con paciencia, fe y dignidad, mantuvieron en alto la “bandera del orgullo de Irán en los escenarios más remotos y difíciles”.

Los orgullosos combatientes demostraron que la libertad, antes que ser la liberación de las cadenas, es una verdad que arraiga en el alma del ser humano libre, y que ningún muro ni cadena puede hacerla aprisionar”, ha destacado Araqchi.

 

El 17 de agosto de 1990, el primer grupo de prisioneros de guerra iraníes regresó al país tras ser liberado de las cárceles y campos de detención del extinto régimen iraquí de Sadam Husein. El 22 de agosto de ese mismo año se creó el organismo encargado de los asuntos de los prisioneros liberados, que asumió, en coordinación con otras instituciones, el proceso de intercambio de unos 38 000 prisioneros iraníes por un número similar de prisioneros iraquíes.

Durante su cautiverio, los prisioneros de guerra iraníes resistieron las presiones físicas y psicológicas y las torturas de las fuerzas baasistas del exrégimen iraquí Sadam Husein. Asimismo, mantuvieron la cohesión y las relaciones sociales en los campos de detención, basándolas en principios éticos y en la solidaridad.

En su mensaje, el canciller iraní ha declarado que los prisioneros de guerra iraníes que regresaron al país “se convirtieron en los narradores de otro capítulo de la gran epopeya del pueblo iraní”.

arz/tmv