El Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) ha condenado este miércoles los ataques israelíes que causaron la misma jornada la muerte de al menos diez palestinos en dos atentados separados: uno contra la sede de la policía municipal en la ciudad de Gaza y otro contra el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de Gaza.
En un comunicado, el movimiento palestino ha afirmado que “la justificación de Israel de que el ataque iba dirigido contra líderes de la resistencia son acusaciones infundadas y falsas utilizadas para justificar su agresión y encubrir su ataque deliberado contra policías civiles y civiles desarmados”.
HAMAS ha acusado al régimen israelí de “socavar deliberadamente los esfuerzos diplomáticos y de impulsar peligrosamente la reactivación de la guerra de exterminio contra nuestro pueblo en la Franja de Gaza”.
Según fuentes médicas, entre las víctimas del ataque en la ciudad de Gaza se encontraban el recién nombrado jefe de policía, la directora de una fuerza policial femenina y varios agentes. En Nuseirat, los servicios médicos confirmaron la muerte de un palestino.
El ejército israelí ha alegado que su ataque estaba dirigido a comandantes de HAMAS, sin aportar pruebas, en un ataque que, según testigos, se produjo en un momento de gran afluencia cerca de un parque repleto de civiles, incluidos niños.
Por su parte, en un comunicado, el jefe del buró político de HAMAS, Jalil al-Haya, ha condenado “el crimen continuo y el asesinato deliberado por parte de la ocupación”, que se ha intensificado desde el martes y ha alcanzado este miércoles a altos mandos de la policía palestina.
“Estos crímenes confirman que la ocupación continúa con su política criminal y no respeta ninguna mediación ni garantía”, ha afirmado Al-Haya, quien considera que la persistencia de estas agresiones coloca a los mediadores y garantes “ante una gran responsabilidad y un momento decisivo”.
El líder de HAMAS ha instado a los mediadores, entre los que figuran Catar y Egipto, a asumir su papel para evitar el colapso del acuerdo, en medio del estancamiento de las conversaciones en El Cairo para implementar la segunda fase del alto el fuego, después de que Israel rechazara el documento de 15 puntos del llamado Consejo de Paz, promovido por Estados Unidos.
Israel ha arreciado sus ataques contra la población gazatí desde el martes, dos días después de que Jared Kushner, enviado del presidente Donald Trump para Asia Occidental, visitara la región para impulsar un acuerdo que ponga fin a la guerra. Sin embargo, la reunión con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, no logró desbloquear la situación, después de que el premier israelí rechazara un acuerdo para retirarse de Gaza a cambio del desarme de HAMAS.
Es más, Kushner reiteró el “derecho de Israel a defenderse” y advirtió que, si HAMAS no se desarma, Estados Unidos apoyará a Israel para “terminar el trabajo de la manera adecuada”.
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