• El presidente de Siria, Bashar al-Asad, durante un encuentro con una delegación cristiana en Damasco, capital siria. 11 de junio de 2015
Publicada: viernes, 12 de junio de 2015 0:19
Actualizada: viernes, 12 de junio de 2015 1:08

El presidente sirio, Bashar al-Asad, considera que todos caos regionales tienen raíz en el pensamiento extremista takfirí.

"Todos caos y disturbios generados en Oriente Medio tienen raíz en el pensamiento extremista takfirí que ha apuntado el tejido social y cultural de los países de la zona, en particular, Siria", ha afirmado Al-Asad en una reunión mantenida este jueves con una delegación cristiana, encabezada por Mar Ignacio Efrén II,  patriarca sirio de la Iglesia Ortodoxa en el mundo.

Todos caos y disturbios generados en Oriente Medio tienen raíz en el pensamiento extremista takfirí que ha apuntado el tejido social y cultural de los países de la zona, en particular, Siria", ha dicho Al-Asad.

El mandatario sirio también ha asegurado que aferrándose a su historia y su cultura el pueblo sirio ha logrado vencer el pensamiento devastador de los takfiríes.

De acuerdo con Al-Asad, el pensamiento takfirí extremista, que no distingue entre las religiones ni tiene limitaciones a la hora de cometer crímenes, debe ser combatido a través de la enseñanza de una cultura de tolerancia, con una mentalidad abierta y libertad de credo.

Por su parte, los cristianos han subrayado que "Siria ha sido y seguirá siendo una patria para todos los sirios de diferentes religiones a pesar de la crisis" que azota el país desde hace más de cuatro años.

El presidente sirio, Bashar al-Asad, en una reunión con la delegación cristiana en Damasco, capital de Siria. 11 de junio de 2015

 

También han renovado su confianza en que Siria, a través de la resistencia de su pueblo, los sacrificios de su Ejército, la sabiduría y el coraje de su liderazgo, logrará erradicar el terrorismo en su país.

A su vez, el patriarca Mar Ignacio Efrén II ha pedido a la comunidad internacional apoyar al Gobierno sirio en su lucha contra el terrorismo para que se restaure la seguridad y estabilidad en el país.

La expansión del grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe) en territorios de Irak y Siria representa una gran amenaza para las minorías religiosas en estos países, así como para los musulmanes que no juren lealtad a esta banda extremista.

El pasado marzo, alrededor de 950 familias asirias de la provincia de Al-Hasaka y la ciudad de Qamishli, noreste de Siria, fueron obligados a abandonar sus casas y desplazarse ante las amenazas del grupo terrorista EIIL.

Integrantes del grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe)

 

El pasado mes de abril, el EIIL destruyó una iglesia en la localidad de Tal Nasrin, en la provincia siria de Al-Hasaka (noreste).

El ministro de Exteriores de Italia, Paolo Gentiloni, condenó en términos duros el aumento de la violencia sistemática perpetrada por EIIL contra las minorías étnicas y religiosas.

Desde el inicio de la crisis en Siria, en 2011, más de 230.000 personas han muerto y unos 13 millones se han visto obligadas a abandonar sus viviendas.

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