• Test de coronavirus a ciudadanos de Shijiazhaung, cerca de Pekín (capital de China).
Publicada: sábado, 9 de enero de 2021 2:51

China vuelve a confinar dos ciudades ubicadas al sur de Pekín, la capital del país, donde se detectó el primer caso de COVID-19 hace un año.

China logró frenar la COVID-19 dentro de su territorio desde que apareció en Wuhan a fines de 2019, a través de test masivos, confinamientos locales y restricciones de movimiento. Sin embargo, las luces de alarma se encendieron tras los últimos registros. La provincia de Hebei tiene 127 nuevos casos de coronavirus, además de otras 183 infecciones asintomáticas. La provincia reportó 33 nuevos casos en las últimas 24 horas, que se suman a los 51 del día anterior, elevando el total diario nacional a la cifra más alta desde julio pasado.

La gran mayoría de los nuevos se detectaron en Shijiazhuang, una ciudad de varios millones de habitantes que, sumando su periferia, tiene una población de 11 millones. En la ciudad vecina de Xingtai, donde viven 7 millones de personas, se registraron el jueves nueve casos de coronavirus.

Los residentes de Shijiazhuang y Xingtai tienen prohibido salir de esas ciudades a partir de este viernes a menos que sea absolutamente necesario, de acuerdo a lo dictaminado por las autoridades de Hebei. También prometieron “controlar estrictamente el movimiento de personas y vehículos” y todas las urbanizaciones tendrán que estar bajo “gestión cerrada”, un eufemismo para hablar de confinamiento.

Los residentes de Hebei también tienen prohibido entrar en Pekín o salir de la provincia. En tanto que los habitantes de cuatro ciudades de Hebei y quince condados de los alrededores de la capital deben presentar un resultado negativo de COVID-19 en las 72 horas antes de poder entrar en la capital, así como una prueba de que tienen una dirección o un lugar de trabajo allí.

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