• El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.
Publicada: martes, 14 de mayo de 2019 13:44
Actualizada: miércoles, 15 de mayo de 2019 0:12

Rusia critica la estrategia de máxima presión de EE.UU. contra Irán y asegura que esta política norteamericana nunca beneficiará a nadie.

“La política de máxima presión acorrala a un país (...) y nunca da resultados, al contrario, conduce a un atolladero al proceso de negociaciones y no favorece a una mayor flexibilidad de ninguno de los bandos”, ha señalado este martes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en una comparecencia ante la prensa.

Fue hace un año cuando EE.UU., por orden de su presidente, Donald Trump, se retiró del acuerdo nuclear —de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés)— y reimpuso, en dos rondas, todas las sanciones que ya había levantado al país persa en virtud del convenio. Este proceder se llevó a cabo pese a que la República Islámica, según ratifica la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), cumple completamente con el pacto.

Sin embargo, las medidas antiraníes de la Administración de Trump no se limitaron a esta acción, pues también ha sancionado, y continúa haciéndolo, a individuos y entidades iraníes o no iraníes por sus vínculos con el país persa.

Asimismo, Peskov, en otro momento de sus declaraciones, ha reafirmado que Rusia y los países europeos signatarios del acuerdo nuclear abogan por la pervivencia del mismo.

La política de máxima presión acorrala a un país (...) y nunca da resultados, al contrario, conduce a un atolladero al proceso de negociaciones y no favorece a una mayor flexibilidad de ninguno de los bandos”, señala el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

 

“Rusia y los europeos instaron a que se cumplan en su totalidad los términos del PIAC y que el pacto se mantenga vigente”, ha subrayado el vocero de la Presidencia rusa.

No obstante, las autoridades iraníes, en un sinfín de ocasiones, han denunciado la inacción de Europa para preservar el acuerdo y la han criticado por solo posicionarse políticamente.

Ante la intensificación de las presiones de Washington y la dilación de los europeos en la implementación y materialización de sus promesas, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció el 8 de mayo que Teherán cancelará, a partir de dicha fecha, algunos de sus compromisos estipulados en el pacto nuclear para “defender los intereses nacionales del pueblo iraní”.

Posteriormente, el presidente iraní, Hasan Rohani, informó de que Irán dejará de cumplir dos puntos del tratado nuclear, a saber: durante un plazo de 60 días no venderá uranio enriquecido ni agua pesada. Durante dicho lapso de tiempo, Irán invita a sus socios europeos a dialogar.

Este mismo martes, el director del Departamento de No Proliferación y Control de Armas del Ministerio ruso de Exteriores, Vladimir Ermakov, ha señalado que el futuro del acuerdo nuclear depende de la disposición de la comunidad internacional a responder conjuntamente a las acciones destructivas de EE.UU.

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