• El edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia en Moscú, 12 de marzo de 2018.
Publicada: martes, 13 de marzo de 2018 15:33

El Gobierno de Rusia ha convocado al embajador británico para expresarle su malestar por las acusaciones de la primera ministra británica, Theresa May, sobre el ataque con gas nervioso sufrido en el Reino Unido por el exespía Serguéi Skripal y su hija, que se encuentran en estado crítico.

“Ya hemos dicho que es un disparate y es que Rusia no tiene nada que ver con ese caso”, ha reiterado el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, que también ha ofrecido la colaboración de Moscú para investigar el caso.

Sus declaraciones responden a las acusaciones que lanzó el día anterior May y el plazo que le dio a Rusia para dar una explicación “creíble” sobre el envenenamiento del exagente Skripal y de su hija, Yulia, tras apuntar que Moscú es “muy probablemente” el responsable.

“Está claro que han sido envenenados con un agente nervioso militar del tipo desarrollado por Rusia”, aseguró la primera ministra británica ante la Cámara de los Comunes.

El titular ruso ha negado que las autoridades británicas hayan presentado pruebas que apunten al Gobierno ruso, al tiempo que ha reprochado la ausencia de una solicitud formal de aclaraciones que el Reino Unido estaría “obligado a presentar”, conforme a la Convención sobre las Armas Químicas. 

Ya hemos dicho que (la acusación británica sobre el envenenamiento del exagente Serguéi Skripal) es un disparate y es que Rusia no tiene nada que ver con ese caso”, asevera el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov.

 

Rusia es “inocente y está dispuesta a cooperar” en la investigación, ha insistido, si el Reino Unido “cumple sus obligaciones internacionales”. La Convención sobre las Armas Químicas prevé que, en caso del uso de sustancias prohibidas, el país sospechoso reciba una demanda de información a la que puede responder haciendo sus propios análisis.

Sin embargo, Lavrov ha acusado a Londres de “colonialismo” y ha rechazado el “ultimátum” de May, que había dado a Rusia hasta la medianoche de este martes para dar explicaciones.

“Antes de dar un ultimátum es mejor respetar las obligaciones en materia de derecho internacional, en este caso la Convención (...) en lo que respecta a las buenas maneras, hay que recordar que la época del colonialismo ha terminado hace ya mucho tiempo”, ha señalado el canciller ruso.

Skripal, de 66 años, y su hija Yulia, de 33, fueron hallados inconscientes el 4 de marzo en Salisbury, en el sur del Reino Unido, donde vivía el exespía. El excoronel ruso fue reclutado en los años 1990 por el Servicio de Inteligencia Secreto del Reino Unido (conocido como el MI6).  

El canciller británico, Boris Johnson, advirtió de que el Gobierno del Reino Unido responderá con contundencia si se confirma que hay alguna nación tras el envenenamiento de Skripal.

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