La criminalidad y la violencia que afectan a El Salvador provoca un gasto equivalente al 11 % del Producto Interior Bruto (PIB), así lo consigna un estudio realizado recientemente por el Banco Central de Reserva.
El costo anual de la inseguridad asciende a 2760 millones de dólares, monto que triplica el presupuesto de educación.
Se proyecta para este año que el país tenga un crecimiento económico de 2,5 %, el más bajo de Centroamérica. Reducir los niveles de crimen y violencia constituye el principal desafío para mejorar la economía.
La violencia y el estancamiento económico parecen ir de la mano, en esta relación las pequeñas empresas han sido las más afectadas.
2015 es considerado como uno de los años más cruentos en El Salvador con un promedio de 21 homicidios diarios.
Según el Banco Mundial (BM), si El Salvador lograra bajar un 10 % su tasa de homicidios no solo ayudaría a mejorar la calidad de vida de la población en términos de seguridad, sino que impulsaría el crecimiento económico anual hasta en un 1 % del PIB.
Vladimir Chamorro, San Salvador.
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