La defensa del servicio público ha hecho que los funcionarios se hayan movilizado en toda Francia en una jornada de huelgas y manifestaciones en la que denuncian la austeridad presupuestaria del Gobierno que ha debilitado la función pública.
Salarios congelados y discriminación salarial se suman a la supresión de empleos de funcionarios y precarización de las condiciones de trabajo que han llevado a la disminución de la calidad del servicio público que en muchos casos es privatizado.
Los funcionarios franceses piden una mesa de negociación en la que sindicatos y Gobierno se sienten para buscar soluciones viables.
Los funcionarios rechazan tanto las políticas gubernamentales basadas únicamente en la rentabilidad como rechazan la intención del candidato conservador a la Presidencia de la República, François Fillon, que quiere suprimir 500.000 empleos de funcionarios si llega al Elíseo.
Francia cuenta con cerca de 5 millones y medio de funcionarios que ven como sus empleos y por lo tanto la función pública, están en peligro. Los funcionarios quieren defender un servicio público al servicio de los ciudadanos en tiempos de zozobra social.
Juan José Dorado, París.
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