• Italia y Alemania afianzan lazos económicos a pesar de austeridad
Publicada: miércoles, 14 de septiembre de 2016 22:51
Actualizada: miércoles, 14 de septiembre de 2016 23:30

Ante la debilidad económica de Italia, el Gobierno de Matteo Renzi le pide a Europa un margen más amplio de flexibilidad para poder afrontar mayores inversiones.

Pero la política de austeridad liderada por Alemania impone restricciones rígidas al aumento del déficit.

Con la economía paralizada en el último trimestre, Italia pretende volver a una política expansiva. Es decir, mayor gasto público, que posibilite el aumento de puestos de trabajo y que éste a su vez incentive el consumo. Sin embargo, esto tiene un riesgo: el aumento del déficit. Y ahí es donde se muestra tajante Alemania, que pretende evitar que sus socios europeos sigan endeudándose, pese a que desde el propio Gobierno germano reconoce que sin inversión no hay crecimiento.

Precisamente para modernizar el tejido empresarial y mejorar la competitividad, el subsecretario del Ministerio de Trabajo alemán se encuentra en Roma (capital italiana). La economía italiana se basa en pequeñas y medianas empresas, a menudo familiares, que se han quedado obsoletas con las nuevas tecnologías. Por ello, para amoldarse a las nuevas necesidades, la inversión si cabe se hace más necesaria. Justo cuando los sindicatos negocian con el Gobierno nuevas partidas para los sectores más vulnerables.

El Gobierno toma buena nota de ello y ha incorporado alguna de estas medidas al debate de las cuentas del Estado. Pero si el objetivo de déficit que impone Bruselas no cede, el margen de maniobra es escaso.

El Parlamento italiano debate una ley de presupuestos en los que debería haber más espacio para el gasto público. Sin embargo, la crisis financiera, un escaso crecimiento económico y el corsé que impone Alemania con su política de austeridad mantienen las inversiones prácticamente congeladas.

Ismael Monzón, Roma

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