• Los disturbios en Teherán, Irán, 9 de enero de 2026. (Foto: getty images)
Publicada: domingo, 4 de octubre de 2026 23:54

Irán convocó al embajador de Noruega en Teherán y protestó por la persistente inacción de ese país ante las actividades no autorizadas de Starlink en Irán.

Mohamad Hasanneyad Pirkuhi, director general de Paz y Seguridad Internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, citó el domingo a Paul Beijer Nestad, embajador de Noruega en Teherán, para presentar una protesta diplomática formal por la continua inacción de Oslo ante las operaciones no autorizadas de Internet satelital Starlink en territorio iraní, una red que Estados Unidos y el régimen de Isarel han utilizado ampliamente como arma para actividades de espionaje y subversión.

Durante la reunión, celebrada para entregarle al embajador noruego una nota oficial de protesta de Irán, Pirkuhi expuso el uso sistemático y abusivo de la red satelital Starlink por parte de Washington y el régimen de Tel Aviv para impulsar agendas intervencionistas contra la República Islámica.

El diplomático iraní criticó duramente a Noruega por incumplir sus obligaciones legales como Estado registrador de la red Starlink ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

“De acuerdo con las decisiones adoptadas por la Junta del Reglamento de Radiocomunicaciones (RRB) de la UIT en los últimos años, el Gobierno noruego está obligado a adoptar las medidas necesarias para impedir las transmisiones no autorizadas de Starlink dentro del territorio iraní”, enfatizó Pirkuhi.

Señaló que, pese a los reiterados seguimientos realizados por la República Islámica, Noruega no ha adoptado ninguna medida efectiva para detener estas transmisiones que vulneran la soberanía.

El funcionario de la Cancillería iraní exigió que las demandas de Teherán fueran comunicadas de inmediato al Gobierno noruego y pidió a Oslo que actuara con celeridad para detener las actividades que ponen en peligro la seguridad nacional y la soberanía territorial de Irán.

 

La reprimenda diplomática se produce mientras Starlink ha pasado cada vez más de ser un proveedor comercial de telecomunicaciones a convertirse en un instrumento directo del aparato militar y de inteligencia de Estados Unidos durante la actual guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán.

Al proporcionar acceso a Internet directamente en el espacio aéreo iraní sin autorización de Teherán, Starlink establece una red paralela de comunicaciones sin regulación.

Esto permite a las agencias de inteligencia estadounidenses e israelíes mantener comunicaciones seguras e imposibles de rastrear con células de espionaje infiltradas, coordinar operaciones de ciberguerra y eludir la intranet nacional segura de Irán durante los ataques militares.

La red actúa, en la práctica, como una cabeza de playa digital que permite a los agresores extranjeros proyectar su poder en el ciberespacio iraní, en una violación directa del derecho internacional de las telecomunicaciones.

El potencial letal de esta red no autorizada quedó patente durante la insurgencia armada respaldada por Estados Unidos y el intento de golpe de Estado de enero de 2026.

Cuando Washington y Tel Aviv intentaron explotar el descontento económico mediante el despliegue de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. y el el servicio de espionaje israelí (Mossad) para convertir manifestaciones pacíficas en enfrentamientos violentos, Starlink sirvió como principal red de mando y control para los alborotadores y terroristas.

Durante los disturbios, los terminales de Starlink permitieron a agentes extranjeros y alborotadores armados coordinar ataques contra infraestructuras iraníes, eludir los cortes de las comunicaciones de las fuerzas del orden y retransmitir en directo propaganda fabricada a medios de comunicación occidentales.

hnb