• Fachada de la Embajada de Irán en Londres.
Publicada: miércoles, 9 de septiembre de 2026 2:57

La Embajada de Irán en Londres condena las sanciones del Gobierno británico contra la nación iraní y avisa que estas medidas ahondarán la desconfianza entre ambos países.

En un comunicado emitido el martes, la misión diplomática iraní advirtió que la nueva ronda de sanciones del Reino Unido contra Irán contradice los intereses comunes de los dos países.

La cooperación con la política injusta de Estados Unidos de imponer el terrorismo económico contra Irán no hará sino intensificar la desconfianza entre los dos países y debilitar las bases de la cooperación bilateral”, subrayó.

La legación diplomática iraní enfatizó el compromiso de la República Islámica con el derecho internacional y recordó que el programa nuclear de Irán está bajo “la supervisión total de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA)”.

Asimismo, la embajada instó al Gobierno británico a “condenar las acciones agresivas de los regímenes estadounidense y sionista, asesinos de niños, contra Irán, en lugar de adoptar comportamientos erróneos e inútiles”.

“Esta agresión constituye una flagrante violación del derecho internacional y de la soberanía de la República Islámica de Irán”, remarca la declaración.

 

El Reino Unido, siguiendo los pasos de Estados Unidos, anunció el martes nuevas sanciones contra Irán, que incluyen mayores restricciones al acceso al sistema financiero británico, la ampliación del embargo comercial a más bienes, tecnologías y servicios, y la prohibición del aterrizaje de aviones iraníes en territorio británico, con algunas excepciones.

El Departamento del Tesoro estadounidense anunció el martes la imposición de sanciones contra 36 objetivos por apoyar al sector de la aviación iraní, que, según Washington, Irán utiliza para transportar armas, personal y cargamentos ilícitos. Estas medidas coercitivas se enmarcan en la llamada campaña del ‘Día D económico’ contra el país persa.

La República Islámica de Irán ha reiterado en múltiples ocasiones que las sanciones unilaterales “carecen de legitimidad legal” y que el uso de la presión económica contra el pueblo iraní constituye una violación de los principios del derecho internacional y un obstáculo para la interacción y la cooperación entre los Estados.

Las nuevas sanciones británicas se producen en el contexto de la escalada de tensiones entre Irán y los países occidentales, agravada por la guerra entre Irán y Estados Unidos que comenzó en febrero y se prolongó hasta abril. Teherán ha denunciado repetidamente las sanciones como una forma de “terrorismo económico” y ha exigido su levantamiento como condición para cualquier avance diplomático.

ncl