En una declaración presentada el martes durante la 67.ª sesión del grupo de trabajo B de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (OTPCE), la delegación iraní señaló que la negativa de Israel a adherirse al Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y a ratificar el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE) le ha permitido eludir obligaciones relacionadas con la transparencia, las salvaguardias, la verificación y el desarme.
La delegación subrayó que la comunidad internacional debe abordar esta cuestión como parte integral de cualquier esfuerzo destinado a fortalecer el marco mundial de desarme y no proliferación nuclear.
Se estima que Israel posee entre 200 y 400 ojivas nucleares, lo que lo convierte en el único poseedor de armas no convencionales en Asia Occidental. El régimen israelí se ha negado tanto a permitir inspecciones de sus instalaciones nucleares como a adherirse al TNP.
Addressing the CTBTO 67th WGB meeting today, #Iran delegation condemned and called for international condemnation of the aggressions by the United States and the Israeli regime against the Islamic Republic of Iran in 2025 and 2026.
— Iran Mission UN Vienna (@PMIRAN_Vienna) August 25, 2026
These internationally wrongful acts constitute…
A diferencia de Israel, Irán es signatario del TNP y ha mantenido durante años una cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
La delegación iraní también condenó enérgicamente una reciente orden del presidente estadounidense, Donald Trump, para preparar pruebas de armas nucleares, calificándola de una medida “peligrosa e irresponsable” que supone una amenaza directa y grave para la paz y la seguridad internacionales y un aparente desprecio por el TPCE, la Carta de las Naciones Unidas y el régimen mundial de no proliferación.
Aunque hasta el momento no se ha realizado ningún ensayo nuclear en la práctica, la delegación advirtió de que la emisión de una orden de este tipo por parte de un país que posee uno de los mayores arsenales nucleares del mundo tiene consecuencias que van más allá de una simple declaración política. “La comunidad internacional no debe esperar a que se produzca una explosión nuclear para actuar contra esta amenaza”, alertó.
Asimismo, la representación iraní denunció los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, calificándolos de actos de terrorismo de Estado y crímenes contra la humanidad, y advirtió de que constituyen una grave amenaza para la integridad del régimen mundial de no proliferación nuclear.
La delegación insistió en que las instalaciones nucleares iraníes están plenamente sometidas a las salvaguardias internacionales y que las actividades nucleares de Irán se desarrollan exclusivamente con fines pacíficos y dentro del marco del TNP.
También destacó que el TPCE constituye uno de los pilares fundamentales de la arquitectura mundial de desarme y no proliferación y que no debe interpretarse de manera selectiva ni considerarse únicamente como un instrumento para impedir la proliferación de armas nucleares.
Estados Unidos e Israel lanzaron otra ronda de agresiones contra Irán el 28 de febrero, unos ocho meses después de haber llevado a cabo ataques no provocados contra el país persa. Por su parte, Irán respondió rápidamente con varias oleadas de misiles y drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra bases e intereses estadounidenses en distintos puntos de la región.
El 7 de abril entró en vigor un alto el fuego y, el 17 de junio, los presidentes de Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento (MdE) destinado a poner fin a la guerra e iniciar un proceso diplomático de 60 días para resolver sus diferencias. Sin embargo, la reanudación de los ataques estadounidenses pocas semanas después de la firma del MdE volvió a desencadenar una respuesta iraní.
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