• El canciller iraní, Seyed Abás Araqchi (decha.) y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.
Publicada: viernes, 20 de marzo de 2026 23:23

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha reafirmado el derecho innegable de Irán a la legítima defensa frente a las agresiones extranjeras.

Durante una conversación telefónica mantenida este viernes con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, el jefe de la ONU ha ratificado el derecho innegable de Irán a defenderse frente a agresiones extranjeras, en el contexto de la última agresión no provocada de Estados Unidos y el régimen de Israel contra la República Islámica.

Guterres ha hecho hincapié en la necesidad de prevenir la escalada de tensiones y de mitigar sus consecuencias humanitarias y de seguridad en la región.

Los comentarios se producen más de tres semanas después de los ataques ilegales que han afectado tanto a infraestructuras militares como civiles de Irán, provocando el martirio de numerosas personas, incluido el anterior Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, altos mandos militares, así como cientos de mujeres y niños.

Según la Media Luna Roja de Irán, las atrocidades han dañado más de 70 000 objetivos civiles, entre ellos zonas residenciales, centros comerciales, escuelas e infraestructuras vitales.

La República Islámica ha respondido atacando activos estratégicos y sensibles del régimen sionista de Israel y Estados Unidos en toda la región, incluidos aquellos situados en países regionales que cooperan con los agresores.

Teherán ha reiterado su derecho a la represalia conforme al derecho internacional, al tiempo que insta a los Estados de la región a impedir que sus territorios sean utilizados como plataformas para ataques contra suelo iraní.

El ministro iraní de Exteriores discutió el martes en una conversación telefónica con el secretario general de la ONU diferentes aspectos de los ataques agresivos y los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos e Israel contra Irán durante el conflicto actual.

 

Araqchi denunció que las agresiones constituyen “una violación flagrante del derecho internacional y principios fundamentales del derecho internacional humanitario”.

El jefe de la Diplomacia iraní pidió una condena firme de estas acciones por parte de la comunidad internacional y de los organismos responsables.

Reiteró el “derecho inherente de Irán a defenderse frente a esta guerra impuesta”, y recordó que “la República Islámica ya había advertido previamente a todas las partes pertinentes en la región y más allá de ella que, en caso de una acción militar de Estados Unidos contra Irán, todas las instalaciones y bases estadounidenses en la región serían atacadas”.

Asimismo, pidió a la ONU y al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) cumplir con su responsabilidad de velar por la paz y la seguridad internacionales, y adoptar posturas más firmes para condenar estas agresiones, advirtiendo que el silencio y la inacción podrían perpetuar la inestabilidad y una mayor escalada de tensiones en la región.

El secretario general de la ONU, por su parte, consideró los ataques al suelo iraní como una clara agresión no provocada al país y reafirmó el derecho innegable de Irán a defenderse.

Guterres subrayó también la necesidad de respetar los principios del derecho internacional y evitar la escalada de tensiones, mientras que pidió esfuerzos para evitar la expansión del conflicto y reducir sus consecuencias humanitarias y de seguridad en la región.

hnb