• Banderas de Irán y Venezuela en un acto en Caracas en 2023, durante la visita del entonces presidente iraní Ebrahim Raisi. (Foto: AFP)
Publicada: sábado, 24 de enero de 2026 16:48

Un informe revela que EE.UU. está presionando a países latinoamericanos en un intento de profundizar su influencia geopolítica en América Latina y disminuir la de Irán.

Fuentes informadas citadas este sábado por Reuters han dicho que Estados Unidos está presionando a Bolivia para que declare ‘organización terrorista’ al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), la fuerza élite que forma parte de las Fuerzas Armadas oficiales de Irán.

El informe agrega que Washington también quiere que el gobierno de La Paz designe al movimiento de Resistencia palestino HAMAS y el grupo libanés Hezbolá —los cuales son apoyados por Irán y forman parte del eje de Resistencia— como organizaciones terroristas.

Este intento de Washington se produce en medio de su esfuerzo más amplio por profundizar su influencia geopolítica en América Latina y disminuir la de sus ‘adversarios’ en la región, entre ellos Irán, Rusia y China.

Con estos planes la Administración del presidente Donald Trump busca reactivar la ‘Doctrina Monroe’ para recuperar el dominio de Washington en Latinoamérica, considerada durante mucho tiempo como EL ‘patio trasero’ de EE.UU.

Desde la agresión militar a Venezuela, a principios de este mes, que terminó con el secuestro del presidente legítimo venezolano, Nicolás Maduro, la Administración Trump ha estado presionando al Ejecutivo interino de Delcy Rodríguez para que redujera las cooperaciones con Teherán, según otra fuente familiarizada con el asunto. Durante años, Venezuela e Irán han sido aliados firmes.

Anteriormente, Rodríguez defendió activamente el derecho soberano de Venezuela a mantener estrechas relaciones diplomáticas, económicas y estratégicas con Irán, junto con socios como Rusia y China, considerándolas fundamentales para la cooperación en áreas energética y tecnológica frente a las sanciones estadounidenses.

 

En Bolivia, las Administraciones izquierdistas de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2024) defendieron firmemente durante años las relaciones con la República Islámica, destacando las posturas semejantes entre ambos países en la lucha contra el imperialismo y en defensa del multilateralismo.

Sin embargos, ahora, funcionarios estadounidenses creen que tienen una oportunidad única tras la elección en octubre del centrista Rodrigo Paz, agrega Reuters.

Las fuentes indican que la ofensiva relacionada con Irán en Bolivia forma parte de una campaña más amplia de Estados Unidos en la región. En septiembre, Ecuador, aliado de EE.UU., designó al Cuerpo de Guardianes, HAMAS y Hezbolá como organizaciones terroristas, mientras que Argentina designó a la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de Irán la semana pasada. Estados Unidos abogó por ambas medidas, según las fuentes.

Si bien el impulso actual para abrir una brecha geopolítica entre Irán y Latinoamérica no es nuevo, hay indicios de que se está intensificando. Una delegación, que incluía funcionarios del Departamento de Estado y de Inteligencia, viajó a La Paz este mes, en parte para discutir las posibles designaciones de organizaciones terroristas, según las fuentes.

Funcionarios estadounidenses también han discutido la posibilidad de presionar a Chile, Perú y Panamá para que den el mismo paso, añadieron los funcionarios, aunque no está claro si aún han tratado el asunto con sus homólogos en esos países.

Contrario a EE.UU. que tiene una larga historia de intervenciones militares en América Latina y ha aprovechado su influencia para dominar y saquear los recursos naturales de los Estados de la zona, Irán ha ayudado a los países soberanos de la zona, entre ellos Venezuela, Bolivia, Cuba y Nicaragua, a superar las presiones y sanciones económicas injustas de Washington.

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